¿Cuándo y cómo se poda un limonero?
El limonero no requiere poda fuerte, solo una poda de formación una vez al año. Lo ideal es podarle cuando terminen los fríos de invierno y antes de que lleguen los calores, momento en el que el árbol está a punto de brotar. Evita podarlo durante el invierno, porque lo dejarías expuesto a heladas sin protección.
En cuanto al cómo, la poda consiste en quitar las ramas secas o enfermas, las que se acerquen demasiado al suelo, las que crezcan demasiado altas o desparejadas, y aquellas que estén enmarañadas. Si es necesario quitar una rama gorda, hazlo con decisión. Lo importante es formar tres ramas principales a una altura aproximada de 1,5 metros, ya que el porte natural del limonero es llorón y sus ramas tienden a caer con el tiempo y el peso de los frutos.
No tengas miedo a podar: el limonero es muy agradecido con cualquier mejora y lo notarás en la cosecha del año siguiente. Cuando cortes un limón, puedes hacerlo con parte de la rama si esta es muy baja, muy alta o está descontrolada; así vas formando y limpiando el árbol sin perder fruto.