¿Es tarde plantar tomates en septiembre?
Plantar tomates en septiembre no es demasiado tarde, pero depende de dónde vivas y de cómo protejas las plantas. En climas templados sin heladas tempranas, especialmente si dispones de invernadero, puedes hacerlo sin problema: el tomate necesita que la planta esté bien desarrollada antes de que lleguen los fríos, y si lo siembras ya desde semilla en septiembre, el tiempo será ajustado. Lo ideal es que ya tengas un plantón con cierto tamaño para trasplantarlo en esa época.
Lo más recomendable es plantar directamente de mata ya crecida en la última semana de agosto o primeros de septiembre, no desde semilla. Así garantizas que la planta tenga raíces y tallo suficientes cuando las temperaturas bajen. Si vives en una zona con otoño benigno y proteges el cultivo con invernadero o plástico, podrás recoger tomates hasta diciembre e incluso más adelante. Elige variedades de ciclo corto o especiales para cultivo de invierno, como ciertos tipos de marmande o tomates de colgar que aguantan mejor en esta época.