¿Hay algún problema en injertar almendros a punto de florecer?
Injertar almendros a punto de florecer es posible, pero no es lo ideal. Lo mejor es hacerlo antes de que salgan las yemas, en el período de reposo invernal, preferiblemente a mediados de enero o principios de febrero, cuando el árbol aún está dormido y no ha iniciado la brotación.
Si los almendros ya están casi en flor cuando recibes las púas para injertar, puedes proceder, pero tendrás que esperar a que termine la floración. El injerto funcionará, aunque en condiciones menos favorables. Lo importante es proteger bien los injertos: cubre cada uno con una bolsa de protección permeable (como las de envío con burbujitas) que crees un microclima que mantenga la humedad y favorezca el agarre de la púa sin que se seque.
Abre la bolsa gradualmente pasado un mes para que el injerto no se sofoque, y déjala con pequeñas aberturas hasta que veas que ha prendido bien. Si hay riesgo de heladas tardías, mantén la protección más tiempo.