¿Por qué mi flor de Pascua no se puso roja?
La flor de Pascua no se pone roja principalmente por falta de luz. Esta planta necesita mucha iluminación para que sus brácteas —esas hojas coloreadas que confundimos con flores— adquieran su tonalidad característica. Si la tienes en un rincón oscuro o en interior alejada de una ventana, es probable que las hojas se mantengan verdes todo el año.
Otro factor importante es la temperatura. El frío del invierno estimula el cambio de color, así que si la tienes en un lugar muy cálido o calefaccionado durante todo el año, puede que no llegue a colorerse. Además, para que rebaje de forma adecuada y salga roja al año siguiente, necesita un período de descanso invernal con poca agua después de que se le caigan las hojas.
Prueba a trasladarla a un lugar muy luminoso, cercano a una ventana con mucha luz pero sin que le dé el sol directo del mediodía, y asegúrate de que en invierno recibe temperaturas más frías. Cuida el riego sin encharcamientos y verás cómo al próximo ciclo te sorprende con ese rojo intenso que la hace tan especial.