¿Por qué se le caen las hojas al ficus benjamina?
El ficus benjamina pierde hojas por varias razones que conviene identificar. La causa más común es el riego inadecuado: tanto el exceso como la falta de agua provocan que se desprendan. Ten cuidado con encharcamientos, que pueden debilitar la planta, aunque parezca contradictorio también puede ocurrir tras periodos de falta de humedad.
Otras causas frecuentes son las plagas, especialmente los pulgones, que dejan un líquido viscoso en las hojas y hacen que se vuelvan pegajosas antes de caer. También influyen las corrientes de aire, la falta de humedad ambiental y los cambios bruscos de ubicación o luz. Incluso los cambios de estación pueden afectar al ficus, que es sensible a las variaciones en sus condiciones habituales.
Para recuperarlo, revisa primero el riego: deja secar un poco entre riegos sin llegar a encharcamiento. Colócalo en un lugar luminoso pero sin luz solar directa, protegido de corrientes y procura mantener cierta humedad ambiental. Si ves hojas pegajosas, trata la plaga con un baño de agua jabonosa. La paciencia es clave: aunque pierda muchas hojas, el ficus suele brotar de nuevo si las condiciones mejoran.