¿Por qué se ponen amarillas las hojas del potos?
El poto se pone amarillo por varias razones que debes aprender a diferenciar. La más común es el riego inadecuado: si riegas demasiado, las raíces se asfixian y pudren, impidiendo que la planta reciba nutrientes; si riegas muy poco, ocurre lo contrario. Una forma de saber cuál es el problema: si las hojas están lacias además de amarillas, le falta agua; si están amarillas pero firmes, probablemente sea por exceso de riego o carencia de nutrientes.
La falta de luz también puede causar amarilleamiento, aunque en este caso las hojas tienden a ponerse más verdes que amarillas. Otra causa frecuente es la carencia de hierro, que produce lo que se llama clorosis férrica: las hojas se vuelven amarillas pero la planta sigue vigorosa. Si sospechas que es esto, puedes aplicar un abono o quelatos de hierro.
Para sacarlo adelante, coloca el poto en un lugar con más luz, revisa el drenaje de la maceta para que no quede encharcado, y ajusta los riegos: riega cuando notes el sustrato seco, aproximadamente una vez a la semana. Evita abonar en exceso, que también puede dañarlo. Con estos cambios, verás cómo brotan hojas nuevas.