¿Qué abono usar para macetas con hortalizas y con qué frecuencia?
Las hortalizas en macetas necesitan un fertilizante orgánico de lenta liberación para desarrollarse adecuadamente. Este tipo de abono es el más recomendable porque proporciona los nutrientes de forma gradual, evitando el riesgo de quemar las plantas con exceso de fertilización.
Respecto a la frecuencia, no hagas aplicaciones continuas al principio. Lo ideal es abonar cuando plantes, usando un sustrato enriquecido con materia orgánica, y luego espaciar las aplicaciones, especialmente si cultivas tomates: espera al menos hasta que salga la segunda tanda de flores antes de volver a fertilizar. En ese momento, prioriza los abonos ricos en potasio en lugar de nitrógeno, que favorece el follaje a costa de la producción de frutos.
El exceso de fertilizante, sobre todo nitrogenado, es contraproducente: la planta invierte toda su energía en hojas y descuida la floración y fructificación. Un aporte moderado y bien espaciado es mucho más efectivo que fertilizar con frecuencia.