¿Qué insectos atacan a las orquídeas?
Las orquídeas sufren el ataque de varios insectos y plagas. Las más comunes son las cochinillas y los pulgones, que pueden aparecer casi en cualquier época del año y son particularmente dañinos porque transmiten virus que debilitan la planta rápidamente. También los ácaros causan problemas frecuentes en estas flores.
Además de insectos, tienes que vigilar los moluscos como caracoles, babosas y lapas, que se alimentan de las partes más tiernas de la orquídea. Los daños que provocan son especialmente graves porque las heridas abiertas se convierten en puertas de entrada para hongos, bacterias y otros organismos patógenos que complican aún más la situación.
La presencia de algunas plagas está relacionada con las condiciones de cultivo: si tu orquídea está en un ambiente inadecuado, con humedad excesiva o falta de ventilación, aumentan las posibilidades de que estos insectos proliferen. Mantener una buena higiene en la zona de cultivo y revisar regularmente las hojas —especialmente el envés— es la mejor forma de detectar estos problemas a tiempo.