¿Qué le pasa a mi Dionaea?
La Dionaea (o atrapamoscas de Venus) es una planta carnívora que requiere cuidados muy específicos, y los problemas más comunes suelen estar relacionados con el riego, la luz o el sustrato.
Lo primero es revisar el agua que usas: debe ser destilada, nunca del grifo. El riego se hace por capilaridad, dejando la maceta sobre un platito con agua, nunca vertiendo directamente. En cuanto a la luz, necesita sol directo varias horas al día para desarrollarse bien y que sus trampas adquieran ese color rojo característico. Si ves las hojas caídas o flácidas, es señal de que le falta energía y probablemente luz insuficiente.
El sustrato también es crítico: debe ser turba rubia pura, sin abonos ni fertilizantes. En invierno entra en hibernación, período en el que el crecimiento se ralentiza, consume menos agua y algunas hojas se secan; esto es normal, no es señal de enfermedad. Finalmente, deja que cace sola: nunca le des de comer moscas tú mismo ni toques sus trampas sin motivo, ya que cada activación las agota.