¿Qué plantas aromáticas puedo poner en un jardín de flores?
Las plantas aromáticas se adaptan muy bien a un jardín de flores y puedes combinarlas sin problema. Las más comunes son el romero, tomillo, albahaca, hierbabuena, manzanilla y orégano, que además de aportar fragancia al espacio sirven para la cocina. Si buscas aromáticas con flores vistosas, la rosa y el jazmín son opciones excelentes, igual que el limonero y el naranjo, cuyas flores (el azahar) y hojas despiden un aroma delicioso.
Puedes plantarlas directamente en el suelo o en macetas, según lo prefieras. Si las pones en tierra, asegúrate de que reciben bastante sol y que el riego sea moderado, ya que la mayoría prefiere terrenos bien drenados. Si optas por macetas, te resultará más fácil controlar el agua y tendrás más flexibilidad a la hora de cambiar de ubicación. Lo ideal es intercalar las aromáticas con tus plantas de flor para crear zonas aromáticas distribuidas por el jardín, aprovechando las zonas con mejor orientación y drenaje.