¿Qué plantas de abono verde aportan nitrógeno sin dejar crecer malas hierbas?
Las plantas de abono verde que mejor combinan el aporte de nitrógeno con el control de malas hierbas son las leguminosas: altramuces, habas, arvejas, veza, alfalfa y trébol, que fijan nitrógeno del aire gracias a las bacterias de sus raíces. Los cereales como la avena o el ray-grass italiano no fijan nitrógeno, pero mezclados con leguminosas forman una cubierta más densa que frena aún mejor las malas hierbas.
Estas plantas crecen densamente y crean un colchón vegetal que sofoca las malas hierbas mientras enriquecen el terreno. Para obtener el máximo aporte de nitrógeno, incorpora el cultivo en el suelo cuando empiece la floración: en esa fase las plantas tienen mucha materia verde y una relación carbono-nitrógeno baja, lo que acelera la liberación del nitrógeno durante la descomposición. Asegúrate de que el suelo tenga humedad suficiente para que el proceso de descomposición sea adecuado.
De esta forma el abono verde te protege además contra la erosión mientras mejoras la fertilidad del terreno.