¿Qué variedades de cítricos se pueden cultivar en maceta?
Los cítricos se adaptan bien al cultivo en maceta, aunque hay variedades más indicadas que otras. El mandarino Satsuma Owari es una de las mejores opciones: tiene crecimiento lento, es muy productivo y florece con un aroma intenso. El calamondino también es excelente para maceta —florece varias veces al año, es muy fructífero y necesita macetas más pequeñas que otros cítricos. El limón Meyer es otra variedad adecuada, de crecimiento lento, floración repetida y buena producción.
Los naranjos y limoneros convencionales son más vigorosos y desarrollan raíces potentes, por lo que resultan más complicados de mantener en maceta, aunque técnicamente es posible si usas un macetón grande. En cualquier caso, los cítricos necesitan tierra que drene bien, sol pleno de 12 a 14 horas diarias, macetas de plástico antes que de barro (que retienen excesiva agua), y un sustrato específico para cítricos si es posible. Trasplanta cada tres o cuatro años a una maceta solo un número mayor, cuando veas que las raíces asomen por los agujeros de drenaje.