¿Se puede abonar en otoño e invierno?
Sí, se puede abonar en otoño e invierno, pero tienes que diferenciar entre el abono orgánico y el inorgánico.
En otoño es el momento ideal para aplicar abono orgánico (humus, compost o similares). Este abonado de fondo se suele hacer en otoño/invierno y aporta las necesidades principales de fósforo y potasio, preparando un buen lecho para el final del invierno. El abono orgánico es pobre en nitrógeno, lo que es perfecto para esta época, ya que en invierno no necesitas estimular el crecimiento vegetativo. Además, enriquece el suelo con nutrientes que favorecen el desarrollo de microorganismos y ayudan a conservar una buena temperatura en las raíces.
Con el abono inorgánico es diferente: la mayoría de plantas se abonan desde finales de febrero o principios de marzo hasta octubre, parado el abonado durante el invierno. Si abonas en primavera solo con parte del nitrógeno necesario, el resto puedes aplicarlo en otoño o invierno según el tipo de planta y clima. En cualquier caso, comprueba en la etiqueta del producto cuál es la época recomendada.