

(Imagen/ Flickr: Paul Garland)

(Imagen/ Flickr: jayeshp912)

En cuanto a los abonos que precisa, podemos echar mano del matillo en las temporadas más frías con objeto de que permanezca nutrida y protegida.
Si se cultiva en maceta, será preciso un fertilizante que aplicaremos siguiendo el prospecto del distribuidor.

(Imagen/ Flickr: Loren Sztajer)
Los frutos de la adelfa tienen forma alargada y están protegidos por la piel dura de una vaina que alberga las semillas de la planta.
Para su reproducción, las mismas semillas resulta idóneas, pero también puede multiplicarse por medio de estanquillas.
Se la considera ventajosa por su capacidad de brotar de tocón y de raíz.

(Imagen/ Flickr: Paul Garland)
Valiéndonos de un esqueje de entre 12 y 15 cm. de largo, podremos conseguir su multiplicación, realizando esta operación durante el verano.
Los cortes del mismo deben realizarse oblicuos y serán mejores los resultados si el inferior se realiza bajo un nudo.
Procederemos a mojar un trozo de unos 3 cm. en agua y en una cantidad correcta de hormonas enraizantes.

(Imagen/ Flickr: ahenobarbus)
Al plantar el esqueje, elegiremos un tiesto no muy grande y sustrato universal que se apretará bien junto a la arena, que se conservará húmeda.
La planta debería contar con una temperatura media de 20º C e iluminada de forma indirecta.

(Imagen/ Flickr: Starr Environmental)
Le gusta mucho el sol y aborrece los excesos de agua, así pues el terreno propicio tenderá más a la sequedad que al encharcamiento.
El riego será por tanto tarea exclusiva en la época estival, pero en periodos de tres a cuatro días, negando el mismo cuando llueva, puesto que el agua de lluvia resulta suficiente. Si tenemos a nuestra adelfa, en vez de en suelo, en maceta, el riego sí que es conveniente a diario.

(Imagen/ Flickr: pecooper98362)
Suele ser fuerte ante el ataque de enfermedades pero estaremos atentos ante la aparición de pulgones en primaveras poco lluviosas. Por otro lado, las cochinillas pueden ser también origen de algún problema con el crecimiento sano de la adelfa.
Lo mejor es actuar cuanto antes con algún insectida que erradique la infección de la planta de forma eficaz y sin alterar demasiado su aspecto.

La mayor parte de la adelfa cultivada de forma profesional tiene como fin el adorno floral y el ornamento decorativo.

(Imagen/ Flickr: .Bamboo.)
De sus flores y hojas se han extraído importantes elementos que, aplicados en la medicina natural, pueden emplearse en el tratamiento de ciertas dolencias del sistema digestivo, pero siempre bajo supervisión de un especialista, puesto que la sobredosis puede resultar fatal.
Su jugo amargo puede ser aplicado con fines cardiotónicos. Es esencial que la planta no se deje al alcance de los más pequeños de la caso para evitar casos de intoxicación.
- Todo sobre las plantas medicinales en esta página.