Uno de los arbustos más habituales y conocido por todos es labuganvilla, una especie que puede crecer y cultivarsetanto como planta interior como en el exterior de casa.
Hay múltiples variedades de la buganvilla, dependiendo de cada una deberemos tener unos cuidados u otros: es importante consultar con nuestro viverista cuando queramos incluir algún ejemplar en nuestro jardín.
Eso sí, la buganvilla mantiene un mito sobre la dificultad para criar esta bella planta. Pero lo único relevante y a tener en cuenta es que debe estar en la zona geográfica adecuada, si no se resistirá a crecer demasiado e incluso a florecer.
A continuación, te facilitamos algunas respuestas a los problemas más comunes que suele plantearnos este espectacular arbusto.
Lo más probable es la falta de luz. En el otoño suele ser habitual si la planta es caduca.
Elige un lugar bien soleado en tu parcela para la buganvilla y, si la tienes dentro de casa, puedes llevarla a una estancia algo más cálida y luminosa. Si esto sucede en verano, deberás dejarla en el exterior.
Es por el exceso de calor. Aunque se trata de una planta a la que le gustan las zonas cálidas, el exceso de temperatura, si no va acompañado de humedad, puede secar las hojas.
Falta de abono. Es más habitual si el ejemplar ha sido plantado en una maceta y no se transplanta. Cuando están en el propio suelo del jardín es más difícil que suceda.
Puedes solucionarlo abonando la planta con un fertilizante especial para arbustos con flor.