
Para cuidar tus tus plantas en abril debes quita regularmente las malas hierbas, pero con cuidado, ya que las plantas de semillero del año anterior pueden estar saliendo ya.

Si no has podido introducir rosales o arbustos en el otoño, todavía es posible hacerlo ahora; los rosales florecerán en abundancia ya este verano. Es también el momento de los bulbos y tubérculos de floración estival, así como de las semillas de plantas anuales o vivaces, que se pueden plantar en el suelo.

Los trozos grandes con musgo pueden tratarse con sulfato de hierro. En el caso de que aparezcan por todo el césped, hay que rastrillarlo. Esta tarea, que consiste en 'cepillar' con un rastrillo de cuchillas, es también un buen método para eliminar los restos de hierba vieja y marchita. Nunca nos pondremos a trabajar en un césped muy húmedo, ya que se producirá el efecto contrario.
Después de rastrillar y sembrar de nuevo, vuelve a poner todo en su sitio con el rodillo. No olvides cortar los bordes de la hierba. Ahora ya se puede volver a segar el césped con regularidad. Para obtener el resultado más bonito, abonaremos mensualmente. Si el agua permanece en la superficie, pincha el suelo con una horquilla y muévela ligeramente de un lado a otro. De este modo el agua podrá infiltrarse más profundamente en el terreno.

Frío, heladas y viento fuerte tampoco benefician a las plantas. Incluso aquellas variedades que pueden soportar unos grados bajo cero en el otoño, no aguantan tanto en la primavera. Debido al largo 'almacenamiento invernal', tienen poca resistencia, por lo que tendrán que ir aclimatándose poco a poco. No hay otra solución que alternar interior y exterior. Asimismo limpiaremos las plantas y veremos cuáles necesitan otra maceta. Tampoco nos olvidaremos de podar las pequeñas ramas muertas y proporcionar suficiente abono.
Por otra parte, es buena idea ir acostumbrando al frío también a los pequeños frutales como el albaricoquero. Pueden sobrevivir a temperaturas que superen los 10 ºC. En la primavera debes sacarlos regularmente al exterior para que se endurezcan bien, pero en el caso de verdaderas heladas hemos de meterlos de nuevo en el invernadero. Podrán soportar un par de grados bajo cero durante poco tiempo, siempre y cuando estén endurecidos.
Antes de empezar con el proceso de endurecimiento, puedes cambiarlos de maceta si es necesario. Sustituye en todo caso una parte de la tierra vieja por arcillosa, como 'tierra para geranios', ya que esta variedad retiene mejor el agua.

Si todavía no has podado los rosales, no esperes más. Los de tipo arbustivo han de podarse hasta una altura de 45 cm. aproximadamente y los de pie, por encima del lugar del injerto. Corta las ramas hasta una longitud máxima de 40 cm, justo encima de una yema. Los rosales llorones se pueden dejar un poco más largos, mientras que en los trepadores respetaremos las ramas principales, podando rigurosamente las laterales hasta por encima de la quinta yema.
Los rosales trepadores adultos pueden rejuvenecerse cortando una rama principal vieja completamente desde abajo. Elimina los llamados chupones (ramas silvestres con muchas espinas que crecen muy rápido). Además, a partir de abril es conveniente podar una vez al mes los setos de aligustre, tejo y leylandii.

Asimismo, ésta es la mejor época para confeccionar un jardín de hierbas aromáticas y medicinales. Anís, hinojo, perejil o ajedrea blanca pueden sembrarse ahora en el suelo al aire libre. Siembra alguna vez anís, hinojo y eneldo en el arriate de plantas vivaces; sus difusas hojas tiernas y las bonitas umbelas florales serán una adquisición única.
Además pueden cultivarse ahora diversas hortalizas. Cabe pensar en zanahorias, remolachas, apio, puerro y cebollas. No nos limitaremos a plantarlas en el huerto, ya que la variedad de colores y formas de hoja quedará también de maravilla en el arriate ornamental.

Quita del estanque la materia vegetal vieja y las hojas muertas de plantas acuáticas. ¿No se han soltado los nenúfares? Si han resistido bien el invierno, comenzarán a brotar ahora. Quizás desees cambiar el color de vez en cuando. Si es así, cuentas con una sorprendente variedad.
También existen nenúfares miniatura, que quedan muy bien en un estanque, en una pileta en el balcón o la terraza. Incrementa, si fuera necesario, el número de plantas de oxígeno.
Durante el periodo de crecimiento, proporciona semanalmente a las plantas de interior un poco de abono específico disuelto en el agua de riego.