
Llegan las navidades y con ellas llega el momento de preparar tu mesa para recibir a familia y amigos. Más allá de los regalos y la decoración del hogar, las cenas y comidas navideñas son el corazón de estas celebraciones en España y en todo el mundo. Una mesa bien preparada, con platos cuidados y una decoración adecuada, marca la diferencia entre una cena cualquiera y un momento verdaderamente memorable.
La clave está en no descuidar ni un solo detalle: desde la elección de los platos hasta la presentación final en la mesa. Todo comienza semanas antes, cuando aún hay tiempo para planificar sin prisas y hacer compras inteligentes.

Los precios se disparan en los días previos a Navidad, especialmente para productos frescos y mariscos. Por eso es fundamental ser previsor y adelantar las compras de productos imperecederos como conservas y envasados. Así te ahorrarás dinero y evitarás las colas innecesarias de última hora.
El marisco, que suele escasear más días antes de las fiestas, se puede adquirir con antelación. Para conservar su frescura, cuécelo en agua con sal gorda y una hoja de laurel antes de congelarlo.
Los españoles suelen incrementar su presupuesto para alimentación cerca de un 40% en Navidad, pero puedes reducir ese porcentaje comprando con cabeza. Aunque es normal hacer excepciones en estas fechas (angulas, vinos de calidad, mariscos premium), también es posible preparar recetas deliciosas con productos más asequibles. Solo necesitas imaginación y cuidar bien la presentación.

Una buena presentación de la mesa es tan importante como el menú que sirves. Para poner la mesa de forma correcta, sigue estos pasos:
Decorar la mesa de manera acorde con la ocasión es fundamental. Las flores frescas son siempre una buena opción, o bien puedes crear un centro navideño con piñas, flores secas y velas que creen una atmósfera cálida.
Las servilletas, colocadas a la izquierda del plato, pueden ser a juego con el mantel. Si prefieres evitar el lavado, las servilletas de papel con motivos navideños en rojos y dorados son una alternativa práctica y económica, fáciles de encontrar en cualquier supermercado.

La Navidad siempre supone comer en exceso. Para hacer comidas más saludables sin sacrificar sabor, comienza con alimentos ligeros en los entrantes. Reduce las salsas pesadas y evita las grasas al inicio de la comida.
Las ensaladas son siempre una opción sana y equilibrada para comenzar. Puedes aprovechar también las cabezas del pescado para preparar caldos y consomés deliciosos, útiles para aromatizar otros guisos.
La carne asada es un clásico navideño. Acompáñala siempre con ensalada o verduras hervidas que faciliten la digestión. El ajo es un gran aliado en la cocina navideña: los pescados a la plancha y las gulas quedan exquisitos rehogados con ajo y guindilla.
Una opción ideal es servir una ensalada de escarola aderezada con aceite en el que hayas frito previamente unos dientes de ajo. Este toque simple pero elegante acompaña perfectamente cualquier segundo plato.

Aquí tienes algunas ideas de recetas para complementar tu menú festivo:
La Navidad es especial y todo lo que la rodea debe serlo. Con una buena planificación, una bonita decoración acorde con las fiestas navideñas y estos consejos prácticos, conseguirás que tus veladas sean perfectas y tus invitados disfruten de una experiencia gastronómica memorable.