
Hierba robusta que puede alcanzar un metro de altura.
Numerosas ramificaciones.
Hojas basales.
Flores azules. Sólo se abren a pleno sol, entre julio y septiembre. Al igual que los girasoles, siguen la trayectoria del sol.
Raíz gruesa y pivotante.
Es una planta ruderal: crece por sí sola en caminos, cunetas o campos abandonados.
Prefiere los suelos profundos, con buen drenaje.
Acidez o pH entre 4.5 y 8.3.
Soporta temperaturas entre los 6ºC y los 27ºC.
Riego ligero en zonas cálidas.
Aunque crece por sí sola, no permite que la multipliquemos.
Si la arrancamos, se descasta, por lo que deja de crecer.
En gastronomía se utiliza su raíz tostada como sustitutivo del café.
Las hojas y flores pueden consumirse en ensalada o cocidas.
En medicina tiene propiedades diuréticas, sedantes y cicatrizantes. Además, estimula el hígado, la secreción de bilis y la expulsión de gusanos intestinales.


