Evitar la corrosión en anclajes y fijaciones es una manera fácil de hacerlo. Más cuando vuelve la primavera y recuperamos las vivencias en el exterior de la casa; jardines, porches y terrazas nos ofrecen de nuevo sus gratas seducciones. Al comenzar la temporada es muy conveniente revisar todos los anclajes, que han sufrido las duras inclemencias del invierno. De esa manera podremos sentarnos a leer, gozar del jardín y comer al are libre sin riesgo de incidentes.
Para evitar la corrosión en anclajes y fijaciones debemos primero de comprobar meticulosamente los anclajes y las fijaciones expuestas a la intemperie es una sana costumbre. En este reportaje veremos que no basta con una somera inspección rutinaria, sobre todo en los elementos sometidos a constante esfuerzo. Pasados unos años, conviene desenroscar algún tornillo para examinar el estado de la parte inserta, la galga.
Este macetero rústico se fabricó hace años con tablas de palet, y siempre ha estado a la intemperie. En vez de un lasur a poro abierto se aplicó barniz, producto inadecuado para este caso, y el deterioro en la madera es evidente.




