
Son múltiples los dulces que se pueden degustar en Navidad. Todos ellos constituyen un símbolo inequívoco de estas fiestas, siendo desterrados, en su mayoría, al olvido hasta el siguiente año, a pesar de lo delicioso de su sabor y de lo apetecibles que son para la mayoría de la gente.
El reconocido por muchos como el más humilde de todos estos dulces es el famoso mantecado, que no puede faltar en ninguna de las bandejas españolas de delicias navideñas que adornan las mesas durante esos días.

Desde el centro de producción estepeño San Enrique afirman que "su origen se remonta hacia 1700 en Estepa, aunque su comercialización data de 1890". Desde otro importante lugar de producción de este lugar, El Patriarca, nos cuentan que "Estepa es un pueblo de montaña en el que había muchos bandoleros escondidos en cuevas y que, para aguantar bien las temperaturas, se alimentaban con un producto que tenía mucha energía y cuyos ingredientes eran los que hoy día constituyen el mantecado". También nos aseguran que esa es una versión, pero que hay otras muchas.
Un error común es no saber distinguir entre mantecados y polvorones. Los expertos de San Enrique y El Patriarca aclaran que se diferencian en que los polvorones tienen un par de ingredientes más y tienen una forma más ovalada que la del mantecado, que es más redondo. En el caso concreto de San Enrique, nos explican que para elaborar un polvorón, "a los ingredientes básicos del mantecado se les añade clavo y almendra y se le moldea de forma oblonga. Después, se le hornea y se le añade azúcar molido por encima".

Parece casi imposible que su ingesta pueda situarse más allá de la Navidad, a pesar de que se trata de un dulce muy nutritivo y una gran fuente de energía, perfecta, sobre todo, para el frío invernal. Desde El Patriarca nos señalan que "hoy en día es un producto muy sano, ya que sus mantecas de cerdo están tratadas para no poseer un alto contenido en grasas". No tenemos excusa, por tanto, para renunciar a ellos en nuestras celebraciones navideñas y, por qué no, también en los meses anteriores y posteriores.