
La parte comestible es la inflorescencia -parte de las flores- que es de color blanco o crema, según la variedad. Se cree que procede del Mediterráneo Oriental -Asia Menor, Líbano y Siria- y después de extenderse por Europa en el siglo XVI, hoy ya se cultiva por todo el mundo.
Respecto a sus propiedades nutricionales, es un producto rico en calcio, que permite el desarrollo óseo, fósforo, indispensable para que los músculos trabajen bien y hierro, necesario para la producción de hemoglobina y evitar la anemia. Tiene importantes cantidades de fibra, que facilita la acción intestinal, aunque no siempre se digiere fácilmente.
Asimismo, posee un alto valor vitamínico, sobre todo vitaminas C y E, que serán toda una ayuda en estados de carencias nutricionales. Este vegetal tiene muy poco aporte calórico -tan solo cuarenta kilocalorías por cada cien gramos- , por lo que es un alimento apropiado para las dietas.

A la hora de comprarla es importante fijarse en la dureza -deben estar bien apretadas- y en el color, preferiblemente blanco.

La delimitación se ha efectuado por razones culturales, aunque principalmente geográficas y agrícolas, ya que en el entorno se da un microclima templado y húmedo -por la cercanía de los ríos Ebro y Cidacos-, necesario para el crecimiento de la col. Asimismo existen suelos bien drenados y con nutrientes apropiados y se mantienen unos cuidados que son garantía de su calidad, dada la experiencia de los agricultores de la zona. Estas condiciones permiten un crecimiento lento y proporcionan a la coliflor el tamaño adecuado -mínimo 11 cm. de diámetro-, que sea compacta y aportan un color crema o blanco único.
La recolección se realiza cuando el vegetal está maduro, de forma manual y rápida, para obtener una mayor calidad. Es la zona de mayor producción nacional, con un 25 % del total, y con coliflores sólo indicadas para consumir frescas, no para uso industrial. En Calahorra se cultivan distintas especies, para escalonar su producción.
Para garantizar la buena calidad de su producto, en la Rioja Baja se creó la Asociación de Productores y Comercializadores, formada por seis centrales hortofrutícolas. La IPE se concede una vez revisadas las condiciones y calidad tanto del terreno donde se cultiva la coliflor como del producto final.

Si no consumimos la col entera, puede estropearse. Una solución para todos los alimentos es la congelación, y la coliflor no es una excepción. Si se hierve durante tres minutos y luego se enfría, puede conservarse bien en el congelador y podremos cocinarla sin problemas en el futuro.
Existen múltiples formas de guisarla, desde cocida, añadiendo aceite y vinagre o mahonesa, hasta al ajo arriero, rebozadas o con bechamel. Además se puede añadir como complemento a ensaladas, carnes y, cómo no, hacer cremas y purés.
Recetas con coliflor
Paella de chopitos con verduras