Órdenes básicas para perros: guía de adiestramiento
Enseña a tu perro las órdenes fundamentales desde cachorrito. Técnicas efectivas de refuerzo positivo y el mejor período para adiestrar.
Educación del perro: domina las órdenes básicas

Desde que tu perro llega a casa, la educación del perro es fundamental para su desarrollo y convivencia. Las reglas básicas del adiestramiento canino son simples: ignora los malos hábitos y premia los buenos comportamientos hasta que tu mascota entienda claramente qué le pides.
Principios clave para adiestrar a tu perro correctamente

Muchos perros hacen travesuras solo para llamar tu atención, por eso es mejor ignorar que castigar. La sobreprotección también perjudica su educación: una vez que tu perro pueda salir a la calle, ya está listo para aprender y relacionarse con el entorno.
La mejor época para el adiestramiento es entre los tres y siete meses de edad. Recuerda que tanto el castigo como el premio funcionan solo si se aplican al momento del comportamiento.

Soluciona las deposiciones inadecuadas en casa
Uno de los principales problemas es enseñar a tu cachorro dónde debe hacer pis. Lo primero: nunca le regañes cuando lo haga delante de ti, porque asociará que orinar delante del amo significa castigo, y tampoco lo hará en la calle contigo presente.
Solo una vez que tu perro haga pis siempre en la calle, puedes regañarlo en casa. Una práctica inútil es restregar el hocico por la orina: aunque es muy común, no funciona.

- No limpies en presencia del cachorro, pues muchos hacen deposiciones para que aparezca la fregona, que ven como un juguete divertido
- Evita regañar cuando pasó tiempo desde el destrozo
- Premia siempre que haga sus necesidades en el lugar correcto
Enseña a tu perro a sentarse
Esta es la orden más básica y fácil de enseñar. Con un premio en la mano, levántala por encima de la cabeza del perro. Normalmente se sentará automáticamente buscando el premio.

Si no lo hace, ayuda con un leve empujoncito en los cuartos traseros. En cuanto se siente, dale el premio inmediatamente. Repite varias veces hasta que lo haga cada vez que levantes la mano, entonces introduce la orden verbal 'sienta'.
Poco a poco tu perro asociará la palabra con el gesto. Cuando domine la orden, empieza a variar el premio: a veces premia, a veces no. Así conseguirás que responda con estímulo o sin él.
Consigue que tu perro se tumbe

Puedes partir de la posición sentado o de pie. Con el perro sentado, muéstrale un premio y bájalo despacio hasta el suelo. Al principio premia cualquier aproximación a la postura deseada para que no se canse y siga intentándolo.
Repite hasta que se tumbe solo viendo tu mano apuntando hacia el suelo. Entonces introduce la orden verbal 'túmbate'.

Si tu perro está de pie, prueba otra estrategia: cierra el puño con comida y ponlo en el suelo. El can intentará sacarte el premio haciendo diferentes movimientos. Solo en el momento en que se agache un poco, premia. Continúa premiando la aproximación a la postura definitiva hasta que se tumbe completamente.
Por Yolanda Blanco, etóloga, adiestradora canina y responsable de la web: Adiestramientocaninotarragona.com