
En Alemania es todo un símbolo, siendo en este país donde probablemente exista mayor número de ejemplares. La constante preocupación de los criadores por recuperar esta raza en un periodo en el que su existencia estaba amenazada, ha permitido que podamos disfrutar de este magnífico perro actualmente. Le caracteriza una ladrido fuerte, un olfato muy desarrollado y su extraordinario oído, que representa uno de los sentidos en lo que se apoya para desarrollar la tareas de vigilancia que le son asignadas.
Encaminado en el pasado a vigilar y proteger superficies, hoy en día está concebido como perro de guardia, guía y socorrista, pero también como un compañero de juegos ideal. Su inteligencia y su instinto le confieren grandes dosis de adaptación, mientras que su curiosidad nos invitará continuamente a vivir aventuras a su lado, además de demostrarnos cariño y afecto sinceros siempre que le tratemos de forma correcta.


En cuanto al lomo del Hovawart, señalar que es recto y su grupa, algo inclinada, no llega a tener una longitud exagerada, mientras que su cuello es fuerte. La cola es también bastante larga (hasta el corvejón) y poblada. Sus potentes mandíbulas en tijera le dan un aire fuerte. El pecho se caracteriza por su anchura y profundidad. Lo podemos encontrar en tres colores: leonado rojizo, negro y fuego y, por último, negro. Los ejemplares leonados recuerdan en su aspecto al Golden Retriever, pero en realidad no son parientes.


Es un perro muy familiar, por lo que perderemos cuidado acerca de la posibilidad de que escape. Un contacto prolongado y diario con él aumentará su nivel de fidelidad. Adiestrar al Hovawart, no sólo resulta sencillo, sino que además es un auténtico placer debido a lo deprisa que asimila las enseñanzas que recibe y lo asequible que le resulta aprender trabajando, algo que hace de forma espontánea.
Su carácter tampoco será algo que nos decepcione o que nos vaya a presentar algún problema, ya que su alegría pronto nos contagiara, al igual que sus ganas de jugar y su espléndida vitalidad. No debemos temer el hecho de contar con pequeños en casa, ya que el Hovawart se portará ejemplarmente con los niños, a los que protegerá en cuanto se presente la ocasión.