
Originario de Gran Bretaña, su principal atractivo es su carácter, rebosante de inteligencia, entusiasmo y tenacidad. La mayoría de los clubes caninos rehúsan a admitir el Jack Rusell Terrier como raza oficial, pero eso no evita que sea muy apreciado y tenga inumerables seguidores en todo el mundo. Hay quien, incluso, prefiere que esta raza no esté reconocida debido a que, gracias a ello, sus cualidades no han resultado sacrificadas en beneficio de su aspecto físico.


La caza del zorro era muy practicada en el condado de Devon en la época en la que vivió el reverendo Rusell, y él era un gran apasionado de esta actividad. Su afición le llevó a la crianza de perros. Así, comenzó a cruzar perros de caza, más exactamente terriers de distintas razas unicolores y multicolores. Lo que buscaba era mejorar la aptitud de los ejemplares, no homogeneizar el aspecto físico de la misma. Los cruces y la no estandarización de la raza ha provocado que el aspecto del actual Jack Terrier sea diferente al que consiguió su creador.


Después del final de la Segunda Guerra Mundial, esta raza gozaba de una gran popularidad en el continente europeo, sobre todo en los medios de caza y caballería. Por fín, el Kennel Club reconoció el 22 de enero de 1990 al 'Parson Jack Rusell Terrier' de forma oficial y publicaron un standard interno oficial. La Federación Canina Internacional aceptó esta raza a titulo provisional el 2 de Julio de 1990.


El Jack Terrier es un perro pequeño. La talla estandard está entre los 35 cm. de altura a la cruz, en los machos, y los 33 cm., en las hembras. La cabeza de este terrier es de cráneo plano y anchura media, estrechándose gradualmente hacia los ojos. El stop es poco marcado. La trufa debe ser, según el actual estandard oficial, negra. Por su parte, los ojos son almendrados y bien hundidos en las órbitas. Expresan vivacidad y su color es oscuro con frecuencia.
Las orejas son pequeñas y en forma de 'v', caen hacia delante y el pliegue no suele sobrepasar la línea del cráneo. Llama la atención lo poderosas que son las mandíbulas: articulación perfecta, regular y completa en tijera, es decir, que los incisivos superiores recubren a los inferiores en un contacto estrecho y están implantados en escuadra en relación a las mandíbulas.
El cuello es limpio y en línea, musculoso, de buena longitud, y se ve ensanchado progresivamente. Respecto a las extremidades anteriores, las espaldas son largas y bien inclinadas. Los anteriores son fuertes y deben estar en aplomo. Las articulaciones no están giradas ni hacia dentro ni hacia fuera. Los codos bien pegados al cuerpo, se mueven libremente sin ser estorbados por las costillas. Las extremidades posteriores son fuertes y musculosas. Estén bien anguladas. Los corvejones cortos y paralelos, dando mucha impulsión.


Los pies del Rusell tiene dedos cerrados y almohadillas plantares resistentes. No están cerrados ni hacia dentro ni hacia afuera si no que son rectos y hacia el frente. Por otras parte el cuerpo, el pecho es moderadamente descendido. El dorso es muy sólido y derecho. El Russell tiene la zona de los riñones ligeramente abombada. Bien proporcionado, de la cruz al nacimiento de la cola, tiene una longitud igual a la altura del suelo a la cruz ya que es un perro más largo que alto.


Existen defectos que se consideran poco desables por el standard oficial y dependiendo de la gravedad serán penalizados de una u otra manera.
En definitiva, se trata de un excelente perro de compañía debido a su tamaño reducido, a su pelo corto y, muy especialmente, a su excelente carácter.
Imágenes: Toni9; Wikipedia.org; AFN/ Press Ramón Costa, Annchovie, Imaginedhorizons, Lordjordi2001, de Flickr.com