
Los últimos eses del embarazo, normalmente es donde las mujeres se ponen más nerviosas, además de que después de meses de molestias, cansancio, sueño, visitas al médico, incertidumbre y muchos otros factores que te han acompañado durante todo tu embarazo, llegas por fin a la recta final.
El último trimestre es el final del embarazo y el principio de una vida. El ansiado momento de tener un hijo está cerca, y hay que estar preparada. Es importante seguir cuidándose en los últimos meses, y preparar la llegada del parto.
Siempre con el asesoramiento y seguimiento de nuestro doctor, debemos tener todo controlado para que esta etapa vaya igual de bien que las anteriores. La última etapa conlleva dos acciones didácticas importantes.
La primera es asistir a clases de preparación para el momento del alumbramiento, donde se enseñan, entre otros aspectos, técnicas de respiración. La segunda es recibir consejos sobre la lactancia, en el caso que hayas decidido alimentar a tu hijo de un modo natural.

Tu hijo sigue creciendo, cada vez pesa más, y se hace más costoso moverse y realizar cualquier actividad. Para esto, la mejor solución es el reposo. En las últimas semanas del trimestre, es posible que te cueste respirar, debido a que la demanda de oxígeno es mayor. Para evitar esa incómoda sensación de ahogo, es recomendable sentarse de la manera más recta posible, pues se favorece la entrada de aire.

Las contracciones de Braxton Hicks son muy comunes y se producen a intervalos regulares. El útero se endurece y se contrae durante 20 ó 30 segundos. A medida que se acerque la fecha del parto, estos movimientos serán más frecuentes e intensos, tanto que incluso pueden confundirse con el inicio del parto.
Para conseguir disminuir y aliviar las molestias, es aconsejable cambiar de posición, darse la vuelta hacia el otro lado si se está recostada, y mantenerse tranquila y sin agobios. Si el dolor es excesivo o existe secreción vaginal, se debe acudir al ginecólogo para descartar complicaciones.

El cerebro se forma a pasos agigantados con la llegada del octavo mes. El espacio del que dispone le obliga a mantenerse algo encogido y es capaz de distinguir perfectamente los sonidos que llegan del exterior.
Para el último mes de embarazo, ya estará totalmente preparado para salir, dado que sus pulmones ya están maduros y listos para funcionar por su cuenta. El parto suele producirse entre las semanas 38 y 42. Las referencias más comunes son un peso medio de unos 3,2 Kg y una estatura de 50 cm.