Hoy en día está muy de moda la palabra mindfulness, que no quiere decir otra cosa que atención plena y que es una derivada del estado de meditación que desde siempre han promulgado las disciplinas y filosofías orientales. Hacer lo que haces, ser lo que eres, estar donde estés… y no en tu mente caótica. El resultado de aplicar la atención plena a los actos de nuestra vida es vivir una vida mucho más vibrante y satisfactoria.
Si además aplicamos los principios de la atención plena al mero de acto de comer, acto que al menos realizamos en el mundo occidental 3 veces al día, esos tres momentos de nuestra cotidianidad nos van a “anclar” al momento presente, y podemos experimentar cambios en nuestra manera de alimentarnos, de nutrirnos y de percibir la realidad que vivimos en relación con la comida.
Cuando comprendemos que la autoestima empieza por nutrirse con conciencia, y que la comida es el elemento más inmediato de nutrición, aunque por supuesto hay otros, podemos empezar a llevar esos pequeños descubrimientos a otros aspectos de nuestra vida. Escucha lo te te vamos a contar en este vídeo.