
Los ejercicios de respiración son una herramienta muy útil: tanto para la reducción del estrés, control de la ansiedad, dejar pasar la Ira y aclarar las ideas, conciliar el sueño, mejorar la concentración.. etc. La práctica regular es extremadamente beneficiosa.
De hecho no sólo son útiles cuando ya estamos en un nivel alto de estrés, saturación o nerviosismo; la práctica regular de pequeños momentos de "paréntesis" durante el día en los que parar y respirar es muy provechosa.
A continuación os presento cuatro ejercicios de respiración profunda que podéis aplicar fácilmente en vuestro día a día:
La técnica 4-7-8
Puede realizarse en cualquier postura cómoda, pero para iniciar es preferentemente hacerlo sentado y con la espalda recta.
Ver imagenPuedes también colocar la punta de la lengua justo detrás de los dientes frontales, donde comienza el paladar. Aunque no es imprescindible, puesto que lo más importante del ejercicio es la respiración y sus tiempos, tiene como objetivo que el aire exhalado se mueva por toda la boca y sea expulsado por esta.
Ejercicio:
Respiración Abdominal:
O también respiración diafragmática. Se trata de utilizar el músculo diafragmático para controlar el aire.
Ejercicio:
Coloca una mano en tu pecho y otra en la barriga, inhala profundamente por la nariz, asegurandote que el diafragma baja (hinchando la barriga) Procura que sea la barriga la que se mueva, no el pecho. El objetivo es realizar de 6 a 10 respiraciones lentas por minuto.
