El envejecimiento es un proceso intrínseco, activo y progresivo, acompañado de cambios físicos, fisiológicos y psicológicos, que pueden causar dificultades a las personas mayores para hacer frente a su rutina diaria. En este escenario, el aumento de la autoestima y esperanza de vida se convierte en un fenómeno de interés dado a su impacto en la calidad de vida en esta etapa.
En consecuencia, es importante implementar estrategias para alentar a los adultos mayores a vivir bien, a fin de lograr la mejor calidad de vida. El sentimiento de felicidad y alegría, el sentimiento de estar en paz con la vida y con uno mismo es saludable, especialmente cuando la persona está envejeciendo.
Alcanzar la adultez mayor con optimismo, autocontrol y el aumento de la autoestima pueden brindar una mayor sensación de seguridad al vivir la última etapa del ciclo de vida e impacta positivamente en la calidad de vida.
De acuerdo a un gran número de investigaciones que se han llevado a cabo, se ha determinado que aunque la persona tenga una autoestima saludable, cuando llega a la adultez mayor parece que la autoestima sufre un golpe grave.
Y esto es entendible ya que las personas asocian envejecer con los cambios físicos que esto representa, tales como la aparición de arrugas, la pérdida de masa en los músculos, las articulaciones se vuelven rígidas, la grasa se expande y migra a lugares indeseables.
Para aquellos cuyo aumento de la autoestima está relacionado con su imagen corporal, el envejecimiento puede ser un desastre. Pero incluso si puedes aceptar los inevitables cambios físicos con gracia, no estás fuera de peligro.
Muchas personas alcanzan el máximo dominio personal, poder, influencia y logros a mediados y finales de los 60. Después de eso, tiende a haber más pérdidas que ganancias en esas áreas. El envejecimiento trae hitos difíciles.
Pero, en cualquier caso, una cosa que puedes hacer para conservar la autoestima en la adultez mayor puede ser rechazar las expectativas estereotipadas de la vejez. Las personas que continúan viéndose a sí mismas como relativamente jóvenes y activas a pesar de su avanzada edad cronológica pueden tener mejores resultados que aquellos que aceptan la realidad de enfermarse, debilitarse y sentirse solos con la edad.
La importancia del aumento de la autoestima en los adultos mayores radica en conservar los niveles de confianza a medida que ingresan en sus años crepusculares. Mejorar la autoestima proporciona beneficios reales para la salud de las personas mayores, por lo que en lo posible se debe evitar que la autoestima disminuya.
En base a recientes estudios realizados se comprobó que aumentar la autoestima puede amortiguar las posibles amenazas para la salud en las personas mayores. Un hecho que suele ocurrir al disminuir la autoestima de un individuo es que la hormona del estrés (cortisol) incrementa sus niveles, y esto es bastante negativo para los adultos mayores.
Por lo tanto, los resultados mostraron que mantener o incluso optimizar la autoestima podría ayudar a prevenir problemas de la salud. Debido a que la autoestima se asocia con el bienestar psicológico y la salud física, elevar la autoestima sería una forma ideal de ayudar a combatir las diversas enfermedades que se pueden padecer en la adultez mayor.
La autoestima requiere que los adultos mayores tomen acciones amorosas y positivas en su propio beneficio. Una buena higiene, una dieta saludable y una actividad física regular son igual de importantes. Entonces, no niegues tu edad pero niega los estereotipos negativos que pueden estar asociados con esta.
La confianza respaldada por una alta autoestima se ha promocionado durante mucho tiempo como un componente vital para vivir una vida feliz y tener relaciones interpersonales satisfactorias. Pero una sensación positiva de autoestima también puede evitar algunos de los efectos negativos del envejecimiento.
De acuerdo a un estudio realizado, se comparó la autoestima, el estrés, los niveles de cortisol y los síntomas de depresión en los participantes por un determinado lapso de tiempo.
Al hacerles preguntas como si el participante se sentía inútil, y luego tener en cuenta otros elementos potencialmente influyentes (por ejemplo, estado civil, situación económica), se descubrió que una baja autoestima condujo a un aumento de los niveles de cortisol en los hombres y mujeres mayores, lo que lleva a concluir que la alta autoestima podría proporcionar a los ancianos una barrera para disminuir las probabilidades de contraer enfermedades.
Entonces, considerando la importancia de una autoestima alta, a continuación encontrarás algunos consejos que te pueden ser de mucha utilidad para el incremento de la autoestima en la etapa de la adultez mayor:
