Llevar a cabo una limpieza correcta de nuestra boca diariamente y asistir al dentista de forma periódica, son unos de los pasos que debemos seguir para mantener los dientes sanos. Si seguimos estos pasos conseguiremos tener una boca saludable y evitarnos problemas mayores en el futuro.

La acumulación de placa bacteriana y los restos de alimentos pueden provocarnos una serie de problemas como las caries, la enfermedad de las encías o el mal aliento. Si nos cepillamos después de cada comida durante 2 minutos podremos eliminar los restos de alimentos y prevenir la formación de placa. Si la pasta contiene flúor, este nos ayudará a reforzar la estructura del esmalte para que sea más resistente a los ácidos de las bacterias.

Los espacios entre los dientes son rincones donde se acumula alimentos y se deposita la placa, que con el cepillado normal no se logran retirar, ya que este no los alcanza. Por eso, es recomendable realizar la limpieza diaria entre los dientes, ya sea con el hilo dental o con un cepillo interproximal, para evitar problemas de salud bucal.

Al ingerir productos dulces, el pH de la saliva disminuye, por lo que provoca más ácidos, que perjudican a la superficie de nuestros dientes. Si no tenemos una higiene bucal adecuada puede producir caries u otras patologías, que afecten a la salud de nuestra boca.
Por eso, recomendamos evitar los alimentos dulces, sobre todo entre horas, y consumas más alimentos saludables como las frutas y verduras, que ayudan a la protección y limpieza de los dientes. También debemos evitar alimentos pegajosos, que son más propensos a producir caries.
Recuerda que no solo los dulces llevan azúcar añadido, también productos como los zumos, refrescos, snacks, pan o salsas, entre otros.

Es importante ir al dentista para detectar los problemas bucales a tiempo. Si estos problemas se detectan en sus etapas iniciales su tratamiento es sencillo, rápido y poco costoso. Evitarás problemas más importantes en el futuro cuya solución y coste será más importante para tu salud y tu bolsillo y requerirá más tiempo.
Debemos visitar al dentista, al menos, dos veces al año, aproximadamente, cada 6 meses. El especialista realizará un diagnóstico de tu boca y te aconsejará lo mejor para mantener la salud de tus dientes.