
El estrés no sólo causa problemas a tu salud, también influye en tu intimidad sexual. 5 errores que debes evitar en tus relaciones.
En semanas anteriores estuve hablando de cómo un alto nivel de estrés es peligroso para las diversas parcelas de tu vida. Hoy vamos a hablar más específicamente de los efectos desastrosos de una vida acelerada para tu vida sexual.
“Lourdes no para ni un momento, ni para tomarse un respiro. Entre el trabajo, la familia y las responsabilidades de casa, siempre está de los nervios. Se irrita con gran facilidad ¡Venga, rápido que tengo prisa! es su lema.
Las prisas y el exceso de actividad empiezan a pasarle factura en su vida íntima.
Los efectos del aceleramiento y el exceso de actividad, se convierten en protagonista de su intimidad y relaciones.
El estrés está provocando estragos en la vida de Lourdes.
Las consecuencias no son nada positiva para su autoestima sexual y las relaciones con su pareja.”
” Celia también sufre las consecuencias del estrés. Es divorciada. Se ha adaptado a su nueva vida desde hace 4 años, pero últimamente tiene un sinfín de preocupaciones y agobios. No cuida de sí misma y mucho menos de su intimidad y relaciones.”
Los altos niveles del estrés no sólo causan problemas en la vida sexual de las mujeres, los hombres también lo sufren.

Fuente: Shutterstock.com – Autor: wavebreakmedia
5 errores que debes evitar en tus relaciones
Error nº1
Llevarte el estrés a tu intimidad
Tu espacio íntimo vale más que el oro, así que sacúdete el estrés para disfrutar de tu vida sexual. Hay una falsa creencia que cuando estás más estresada tienes excelentes relaciones. Esto no es correcto, es una creencia errónea.
El sexo está en el cerebro y necesitas desconectar mentalmente de los agobios diarios para sentir mayor bienestar en tus relaciones.
Error nº 2
Búsqueda de la perfección y control
Para sentirte a gusto hay que fluir, soltar y relajarse. Hoy en día te sugieren que lleves todo perfectamente controlado para que las cosas te salgan de maravilla y te sientas satisfecha.
Pues en la intimidad, cuidado con estas ideas erróneas. El exceso de exigencias y búsqueda de la perfección lleva a todo lo contario, más ansiedad, rabietas, frustración y de relajarse nada.
Error nº 3
Descuido total
Por las prisas y los agobios interminables que tienes descuidas tu autoestima: tener una imagen negativa de ti, sentirte poca cosa, no valorarte, no permitirte sentirte sensual y disfrutar de tu intimidad, influyen en que te sienta insatisfecha.
Error nº 4
No prestar atención a tu cuerpo
Que la ansiedad de llegar a todo y estar en mil sitios a la vez no te aleje de ti misma, de tu cuerpo, sentimientos y emociones.
Clave es valorar y sentir tu cuerpo para relajarte y conectar con emociones como la alegría y el amor. Si estás desconectada de ti y de tu cuerpo, tendrás problemas para sentirte a gusto en tus relaciones. Este aspecto que comente está relacionado con tu autoestima.
Error nº 5
Enfados constantes llevan al conflicto
Cargar con enfados a cuesta y mezclarlos en la intimidad no favorecen las relaciones, todo lo contario, es caldo de cultivo para los conflicto. Se pierde el deseo y las ganas de sentiros a gusto se esfuman.
Y si estás enfadada contigo misma todo el tiempo, también tendrás menos deseos de cuidar tu intimidad y sentirte feliz.
Empieza a liberarte del estrés para no caer en estos errores
Sugerencia para el cambio
Aprende a relajarte, porque te va ayudar a sentirte más a gusto contigo misma y tus relaciones serán mucho más satisfactorias y felices.
Además es primordial que cuides y mimes tu intimidad, tanto si está sola o en compañía de tu pareja.
Te puede venir bien para empezar mi nueva mini guía de relax Tómate un respiro.

Encontrarás guías sencillas y eficaces para aprender a relajarte a través de la respiración, cuidarte (darte cuenta que te necesitas), calmar tus emociones, relajar tu cuerpo y recargar energías.
Estos ejercicios están acompañados de 4 visualizaciones creativas grabadas en mp3 y diversas actividades para empezar a relajarte de forma sencilla y fácil.
Continuará….
¿Y tú qué opinas?