Si hace unos días te hablaba de rutinas de mañana para tener un día genial, el post de hoy lo dedicamos a las rutinas de noche. Porque el descanso es una parte fundamental para liberarte del estrés del día a día y dedicarle el tiempo necesario será clave para mejorar tu bienestar. Hoy te cuento las 5 rutinas que han convertido mi descanso en el momento más reconfortante del día.
Cuando el sol se va y empieza a caer la noche, el cuerpo entra de forma natural en un estado de baja actividad. Es la manera que tiene de prepararse para su reparación, después de una larga jornada de desgaste físico y mental. Esas horas de descanso son esenciales para recuperar la energía y poner los contadores a cero antes de empezar un nuevo día.
No tener un buen descanso, hace que tu cuerpo no se recupere de ese desgaste diario, afectando a todas las áreas de tu vida. Baja tu capacidad para concentrarte en tus tareas, baja tu rendimiento, aumenta el estrés y la ansiedad, te sientes más irritable y cansada, te pone de mal humor, te sientes más torpe y menos ágil, baja tu capacidad resolutiva para las dificultades del día a día Y si la falta de descanso se prolonga en el tiempo, tu cuerpo puede incluso enfermar.
Así que, darle a tu cuerpo y tu mente el descanso diario que necesitan, no es un tema menor. El bienestar personal debe encabezar tu lista de prioridades, porque si tú no estás bien, no tendrás capacidad para abordar todo lo demás.
Yo tengo mis propias rutinas de noche, hábitos que he ido modificando y adaptando a mis circunstancias y a cada etapa de mi vida. Te lo cuento porque, aunque todos estos hábitos te harán descansar mejor, quizá haya alguno que no te encaje o, simplemente no resuene lo suficiente contigo como para establecerlo en tu vida como nueva rutina. Lo importante aquí es que tomes consciencia de la importancia de tener un descanso adecuado y crees tu propio ritual nocturno.
Ahora sí, vamos a ver qué rutinas me ayudan a mejorar mi descanso:
Para acompañar estas rutinas nocturnas es importante que todo a tu alrededor también invite al descanso. Bajar las luces o encender solo las indirectas (lámparas de mesa, apliques de pared), si pongo música elijo temas relajantes, bajo el brillo del móvil o incluso dejo de mirarlo unas horas antes de dormir, me pongo ropa cómoda que no apriete y me haga sentir confortable En definitiva, ayudo a mi cuerpo a entrar en modo descanso y evito cualquier distracción que pueda activarlo de nuevo.
Como imaginarás, no todas mis noches son perfectas: hay días que se complican y no hago todas mis rutinas o me lío con el móvil y me desvelo y precisamente son estas excepciones las que confirman que las rutinas de noche funcionan. Te animo a que elijas las que más encajen contigo y tu estilo de vida, o crees unas nuevas y empieces a trabajar en ellas. Te ayudarán a descansar mejor y, a la larga, notarás una gran mejoría en tu bienestar.
¿Tienes algún hábito nocturno para dormir mejor? ¿te has parado a pensar en cómo es tu descanso? ¡Cuéntamelo en comentarios!
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Un abrazo,
Sara