
Sensación de cansancio, mal humor, ansiedad… ¡Estos son síntomas de falta de sueño!
¿Eres una de las millones de personas en España que no duermen bien? Aquí tienes una lista de consejos que te ayudarán a mejorar bastante la calidad de tu sueño.
Sabemos que en España nos gusta ser aves nocturnas. No se trata de que te vayas a la cama a las 8 de la tarde, sino de intentar modificar un poco tus hábitos para poder acostarte un poco antes.
Si te vas a la cama 15 minutos antes de lo habitual, estarás ganando casi 2 horas de sueño a la semana.
Las pantallas, ya sea una televisión, un ordenador, una tableta o un móvil, emiten una luz azul que disminuye la producción de melatonina, la hormona del sueño.
Si eliminas la tele de tu habitación y dejas de revisar las redes sociales antes de dormir, verás que, como por arte de magia, vas a empezar a dormir mucho mejor.
Con la nueva era del teletrabajo, a muchas personas nos ha tocado trasladar la oficina al dormitorio. Es decir, ¡pasamos la noche en la oficina! Esto, obviamente, no ayuda a tener una noche tranquila. El estrés del trabajo acaba siendo omnipresente, y las luces nocturnas de la pantalla y la impresora pueden ser muy incómodas.
No todo el mundo puede permitirse tener un espacio específico para instalar su home office, pero hay muchas soluciones para aislar la zona de trabajo en una habitación. Los estores enrollables y los paneles o biombos son grandes aliados.
Los humanos, por naturaleza, somos animales diurnos. Nuestro organismo está programado para vivir durante el día y dormir por la noche. Por lo tanto, nuestro metabolismo reacciona a la luz: hace que nos mantengamos despiertos.
Contar con un dormitorio oscuro te ayudará a conciliar el sueño más rápidamente y a dormir más profundamente.
¿Tienes cortinas que dejan pasar la luz de las farolas, de los coches y de la luna llena? Entonces, ha llegado el momento de invertir en unas persianas enrollables en condiciones (disponibles en esta tienda online) que bloqueen toda la luz del exterior. Además, te servirán como aislamiento acústico y térmico.
¿Pasas mucho calor o frío por la noche? ¿Qué tal si cambias las sábanas?
Los tejidos como el algodón, el lino y otras fibras naturales con propiedades transpirables permiten que transpires y duermas mejor. Otro detalle importante es adaptar tu edredón a la estación del año: usa uno para el invierno y otro para el verano.
¿Pasas las noches inquietas? ¿Despiertas con dolor de espalda? Es probable que no tengas una cama cómoda. Algunos detalles a observar son:
Invertir en una buena cama y buenas almohadas es el remedio final para que puedas disfrutar de un sueño reparador.
¡Qué descanses!