Puede que lleves años viviendo una vida que parece ideal desde fuera, pero en la que realmente no te sientes satisfecho.
Es más, quizás tienes claro lo que no quieres, pero no tienes ni idea de cuál es tu propósito de vida.
¿Te identificas con algo de esto?
Yo me encontraba en esa situación hace 3 años y ahora estoy viviendo mi misión, y desde entonces la vida tiene un sentido mucho más transcendental y satisfactorio.
Hace unos meses lancé la primera plataforma de desarrollo personal para hombres, HombresEvolucionantes.com.
Un sueño hecho realidad, el resultado de un camino de descubrimiento personal que empecé hace varios años.
Hoy vengo a contarte cómo fue el camino hasta mi propósito, las lecciones que aprendí y a hacerte algunas preguntas que te acercarán a vivir el tuyo.
¿Me acompañas?
Pregunta nº 1: ¿Cuánto te pagaron por renunciar a tus sueños?
Tal vez esta sea tu situación: estás en un trabajo por el que cobras un sueldo que te permite llevar una vida como la que pensabas que te haría feliz.
Con suerte, hasta te permite tener un nivel de vida bastante bueno. De hecho, si lo piensas bien, no está tan mal y todo el mundo dice que, tal y como están la cosas, deberías estar contento de lo que tienes.
Sin embargo, tú sientes que estás muriendo por dentro.
No pones el alma en este trabajo y cada vez estás menos motivado.
Te cuesta levantarte de la cama, aguantar el ambiente tóxico de la oficina; a veces sientes que estás cayendo en depresión.
Este estado se conoce como el principio de la fase Off Track del ciclo masculino. [Lee más sobre este tema en este post]
Probablemente te encantaría dejar ese trabajo e invertir tu tiempo en algo que de verdad te apasione. Pero lo cierto es que la vida no es siempre como nosotros queremos.
Muchas razones pueden estar limitándote a la hora de decidir renunciar a tu trabajo:
No tienes bastante dinero para sentirte seguro.
No sientes que sea el momento.
Todavía te da demasiado miedo.
No tienes ni idea de qué hacer después.
Entiendo esta situación, yo también estuve así, pero te aseguro que siempre hay algo que puedes hacer para mejorar la realidad ahora.
Dentro del matrix
En 2010 volví a España después de un año sabático viajando y en medio de la peor crisis económica. Aún así, conseguí un gran trabajo que, durante tres años, me permitió tener la vida que soñaba mientras estudiaba Business y Marketing.
Los primeros seis meses estuve muy ilusionado, aprendí mucho, me enfrenté a nuevos desafíos y eso me mantuvo atento y motivado.
Pero poco a poco fui entrando en una nueva fase de desilusión: el trabajo ya no me parecía tan interesante, levantarme por las mañanas me costaba mucho esfuerzo, no encontraba motivos que me entusiasmaran en lo que estaba haciendo.
Efectivamente había entrado en la fase Off Track.

Cuando empezó esa insatisfacción intenté buscar cosas que me ayudaran a sentirme mejor.
Me convertí en el responsable de la fundación de la empresa en la que trabajaba y, si bien este era un cargo más honorífico que otra cosa y me suponía trabajo extra, me procuró gran satisfacción personal durante el tiempo que estuve ahí.

En una de las actividades, junté a 15 personas para hacer voluntariado en el día del concienciación del autismo.
Me permitió conectar con esa parte de mí que quería invertir su tiempo en hacer cosas más relevantes, más trascendentales, que vender publicidad en Internet.
Estas actividades me ayudaban a mantenerme motivado e ir aprendiendo cosas que me servirían en el futuro.
A esto me refería cuando, más arriba en el texto, te decía que siempre hay algo que puedas hacer para mejorar tu situación en este momento.
Si bien esta no era mi opción ideal, me ayudó a vivir de una manera más agradable hasta que di con el momento y la situación adecuada para dar el paso que realmente quería: dejar mi trabajo.
De la misma manera, tú puedes hacer cambios en tu vida que te ayuden a sentirte más satisfecho y motivado ahora, mientras te preparas para dar el paso que de verdad deseas.
Pregunta nº 2: ¿Qué harías si no tuvieras miedo?
Vivimos en una sociedad que nos crea miedo, insatisfacción, inseguridad y nos hace despreciarnos a nosotros mismos. Esa es la manera más efectiva de que gastes tu dinero en comprar todas esas cosas que en realidad no necesitas. De que no te salgas del camino productivo que al sistema le interesa que sigas, como el personaje de la novela de Aldous Huxley, Bernard Marx en “Un Mundo Feliz”.
También por esa razón te da pánico la idea de no tener ingresos seguros a final de mes. Sin embargo, debes saber que el dinero y las comodidades procuran una falsa y superficial sensación de bienestar y seguridad.
Si exploras bien adentro, te darás cuenta de que poseer bienes no te hace feliz y que no hay sueldo que te libre de lo imprevisible que es vivir.
Durante los últimos años que he pasado viajando he conocido a gente ganándose la vida de las maneras más creativas y surrealistas que te puedas imaginar.
Haciendo voluntariado a cambio de comida y casa
Recogiendo marihuana en California durante 2 meses y ganando suficiente para vivir en Asia el resto del año
Viviendo en un circo ambulante dando la vuelta al mundo en un barco de vel
Con esto te quiero decir que hay muchas más opciones de las que siempre te han contado; lo único que necesitas es motivación, un plan y esfuerzo por conseguir lo que de verdad deseas (no lo que te dicen que deseas en la tele).
Los límites los pones tú en tu cabeza.
Buscando una salida.
Cuando ya estaba muy inmerso en esa insatisfacción con mi vida ideal, me di cuenta de que no me iba a dedicar el resto de mi vida a vender campañas de anuncios online, pero ¿entonces qué?
No tenía ni idea que cuál era mi plan B, ni existía un curso como este para que yo descubriera mi talento.
Nunca había tenido una pasión muy definida, así que no sabía por donde tirar.
Decidí que en vez de desesperar debía confiar en que encontraría la salida y empecé a estar atento a las señales para aprovechar las oportunidades que se cruzaran en mi camino.
Mientras tanto, empecé a apuntarme a todos los cursos de formación que ofrecía mi empresa y en uno de ellos, un día vi la luz.
Era un curso de Inteligencia Emocional que me ayudó a descubrir que lo que verdaderamente quería era trabajar con personas y aprender cómo funciona el ser humano.
Definiendo el camino.
Así es como empecé a formarme en Coaching, desarrollo personal y comunicación.
Durante dos años invertí todo mi tiempo libre en una formación que me ayudara a conectar con el camino que sentía más adecuado para mí.
Mientras seguía trabajando y ahorrando para poder despreocuparme del dinero durante un buen tiempo.
Con esta historia quiero hacerte llegar el siguiente mensaje: no importa cuál sea tu situación, siempre puedes hacer algo para ir acercándote a una vida más alineada con tus valores.
Ir a trabajar todos los días será mucho más llevadero si tienes un plan B, un objetivo hacia el que dirigirte.
Además, hoy en día hay recursos de sobra para encontrar tu propio camino de reinvención profesional y montar un proyecto rentable que te permita vivir de tu propósito.
Pero si no sabes por dónde empezar, te propongo un ejercicio muy sencillo: coge una hoja en blanco y escribe cómo sería un día en tu vida ideal.
No ahorres en detalles y no escatimes en ambición, no te preocupes si te parece inalcanzable, deja volar tu imaginación; en esa hoja hoy conviértete en quien quieres ser.
Pregunta nº 3: ¿Vas esperar a tenerlo todo claro?
Si esperas a tener todo claro para cambiar de vida vas a tener que sentarte.
Nunca va a estar todo listo, tu mente te traerá siempre una nueva excusa para no dar el paso porque a ella no le gustan los cambios; le es más cómodo quedarse como está para no tener que aprender nuevas cosas.
Sin embargo, ya he comprobado que el universo favorece a los valientes y a los que tienen la fe de que todo va a salir bien.
No se trata de hacer las cosas a lo loco, puedes preparar un plan de fuga para sentirte más tranquilo, pero piénsalo, con una actitud de éxito y buena voluntad, pocas cosas se te resistirán.
Como dice el refrán: “el que la sigue la consigue”.

Cuando saltas al vacío aparece la red.
Encontrando inspiración


Pregunta nº 6: ¿Te imaginas la satisfacción que puedes llegar a sentir?
Ya sabemos que seguir tu propósito de vida no es un camino fácil, que hay que tomar riesgos, ser valiente y trabajar mucho, pero te garantizo que todo esfuerzo vale la pena.
Sólo imagina que haciendo eso que te gusta pudieras no sólo ganarte la vida, sino además contribuir de alguna manera a mejorar un poquito este mundo.
La satisfacción es mucho más grande cuando luchas por lo que quieres de verdad y no te conformas con lo cómodo, con lo más fácil.
Viviendo el sueño
Hace poco un cliente de mi servicio de coaching para hombres, DESPERTADO EL HÉROE INTERIOR, decidió venir a Koh Phangan (la isla de Tailandia en la que vivo) en sus vacaciones para hacer el proceso intensivo de coaching y mentoría de manera presencial.
Nunca imaginé esa sensación de autorrealización.
Una persona confió lo suficiente en mi proyecto como para volar desde Alemania y dejarme guiarle en su propio proceso de autodescubrimiento. ¿Entiendes todo lo que esto conlleva? Todo el esfuerzo de los últimos meses ya valió la pena.
En otra ocasión, al finalizar el primer retiro de hombres que organicé, me hicieron saber que las 48 horas que había diseñado para esos hombres les habían cambiado la vida.
Una idea que una vez creí loca y atrevida tuvo el potencial de transformas la vida de varios hombres. ¡Que alguien me diga que el miedo no vale la pena!
Mi vida en Tailandia cuando no estoy trabajando.
Tú también puedes conseguir el estilo de vida que quieres mientras haces algo que te apasiona, cada vez conozco a más personas que lo han hecho posible.
NOTA: Si eres hombre y quieres trabajar en tu desarrollo interior, te animo a DESCUBRIR AQUÍ qué tipo de hombre evolucionante eres y a descargarte algunas claves para avanzar en tu crecimiento.
Conclusión
Hemos tenido la suerte de nacer en el momento de la historia con más abundancia y posibilidades a nuestro alcance.
Puedes elegir invertir tu vida en un trabajo en el que ganas lo suficiente para pagar facturas y salir a divertirte los fines de semana o puedes hacer algo diferente.
Me gustaría insistir en que hay muchas otras opciones y que al menos mereces darte la oportunidad de preguntarte si estás donde quieres estar o te gustaría vivir tu vida de otra manera.
Este es un gran momento para que descubras lo que te apasiona y para que busques la manera de ponerlo al servicio de otros y ganarte la vida aportando valor a lo demás.
Tienes el potencial de hacer de este mundo un lugar un poquito mejor si pones tus talentos al servicio de los demás.
Es tu misión encontrarlos y ponerlos en marcha.
Encontrar tu propósito y convertirlo en tu modo de vida es uno de los mayores caminos de desarrollo personal.
¿Te vas a pasar la vida leyendo blogs de personas que lo han conseguido o quieres escribir tu propia historia de éxito?
Coach De Hombres, Yogui, Nómada Digital, Buscador Espiritual…
Si quieres saber más sobre su historia y descubrir “Hombres evolucionantes”: Haz clic aquí