Obesidad: cómo 7 de cada 10 pacientes la superan
El 70% de pacientes logra perder peso de forma duradera con cirugía endoscópica y seguimiento multidisciplinar.
Cómo 7 de cada 10 pacientes han superado la obesidad con el método del IMEO

El Instituto Médico Europeo de la Obesidad (IMEO) ha presentado datos alentadores sobre un tratamiento innovador para la obesidad y el sobrepeso. Un estudio realizado con 423 pacientes que se sometieron a una cirugía endoscópica con suturación Apollo mostró que 7 de cada 10 lograron resultados exitosos y durables. Este método de tercera generación, desarrollado completamente por médicos españoles, se caracteriza por no dejar cicatrices externas ni realizar cortes en la piel.
La clave del éxito no reside solo en la intervención quirúrgica, sino en un enfoque integral. Todos los pacientes recibieron un seguimiento multidisciplinar que abarcaba aspectos mentales, nutricionales y físicos, lo que garantizó resultados sostenibles a largo plazo.
El tratamiento multidisciplinar: la clave del éxito contra la obesidad

Rubén Bravo, portavoz del IMEO y experto en nutrición, destaca que apostar por un tratamiento multidisciplinar es el mejor "seguro de salud" para las personas obesas. Esta combinación de disciplinas diferentes aplicadas simultáneamente es lo que distingue este método de otros enfoques convencionales.
El seguimiento integral no solo trata el peso visible, sino que aborda las complicaciones ocultas que representa la obesidad. Bravo señala que es importante conciliar en la sociedad que la obesidad corporal es solo la parte visible del iceberg, mientras que el verdadero peligro está debajo y su aparición es latente.
Obesidad, colesterol y enfermedades cardiovasculares: una relación peligrosa

Las enfermedades cardiovasculares siguen siendo la primera causa de mortalidad en el mundo. La obesidad aumenta significativamente el riesgo de padecerlas, principalmente porque favorece la acumulación de colesterol malo (LDL) en sangre, formado por grasas saturadas.
Este colesterol se va depositando en las arterias y puede acabar por obstruirlas completamente, con consecuencias graves para la salud. La buena noticia es que por cada kilo de peso perdido, el colesterol baja aproximadamente un 1%, y el colesterol malo desciende un 0,7%.
Para reducir estos niveles, es fundamental eliminar las grasas hidrogenadas de productos ultraprocesados, carnes rojas, embutidos, quesos curados, artículos de repostería y azúcares añadidos.
Alimentos que ayudan a reducir el colesterol

Desde el IMEO recomiendan incluir en tu dieta diaria estos alimentos cardioprotectores:
- Nueces: Frutos secos muy ricos en ácidos grasos omega 3. Su consumo diario reduce el colesterol malo (LDL) de forma efectiva.
- Aceite de oliva virgen: Contiene ácidos grasos monoinsaturados, vitamina E y fitosteroles. Su uso habitual reduce el colesterol malo sin afectar el bueno.
- Pescado azul: Atún, bonito del norte, sardina, anchoa y boquerones son ricos en omega 3, favorecen el colesterol bueno y reducen el malo.
- Semillas: Proporcionan ácidos grasos omega 3 de gran calidad nutricional.
- Legumbres: Sus componentes reducen el colesterol y previenen la formación de depósitos en las arterias.
- Aguacate: Su ácido oleico (omega-9) aporta beneficios cardiovasculares significativos en cantidades suficientes.
- Cebada: Cereal rico en fibra soluble que reduce efectivamente el colesterol LDL.
- Verduras y frutas: La fibra que aportan limita la absorción intestinal del colesterol. Destacan la alcachofa, apio, cebolla, ajo, alfalfa, remolacha, ciruela, kiwi, manzana y pomelo.
- Soja: Proporciona grasa de alta calidad, lecitina e isoflavonas con eficacia reductora del colesterol sérico.
Alimentos que aumentan el colesterol: cuáles evitar

Ciertos alimentos elevan significativamente los niveles de colesterol y deben consumirse con moderación o evitarse:
- Lácteos enteros: Sustituye por versiones semidesnatadas, desnatadas enriquecidas o alternativas como leche de soja o almendras.
- Carnes rojas: Ternera, buey y cordero son ricas en colesterol y grasas saturadas. Modera su consumo y cuida la forma de cocinarlas.
- Casquería y vísceras: Aunque aportan vitaminas, contienen niveles muy elevados de colesterol y grasas saturadas.
- Fiambres y embutidos: Además del exceso de sal, tienen altas proporciones de grasas saturadas que disparan el colesterol.
- Bollería industrial: Rica en azúcar, harinas refinadas, grasas saturadas e hidrogenadas, eleva peligrosamente el colesterol.
- Quesos curados y de untar: Gouda, emmental, brie y parmesano tienen más grasas saturadas. Opta por queso fresco o tofu.
- Azúcar y productos azucarados: El azúcar en exceso potencia los efectos negativos del colesterol LDL en el torrente sanguíneo.
- Productos ultraprocesados: Concentran grasas saturadas, trans y azúcares añadidos que aumentan el colesterol LDL y generan adicción.
- Mariscos: Algunos contienen colesterol elevado, pero su consumo moderado es seguro gracias a los omega 3. Prefiere mejillones, almejas, berberechos u ostras.
- Yema de huevo: Aunque tiene colesterol, contiene pocas grasas saturadas y fosfolípidos que limitan su absorción, por lo que no es tan perjudicial como se creía.
El camino hacia una vida sin obesidad es cada vez más alcanzable
Combatir la obesidad requiere compromiso personal, pero las técnicas modernas y el apoyo médico lo hacen cada vez más viable. Los métodos del IMEO demuestran que con un tratamiento integral, disciplina nutricional y seguimiento profesional, es posible lograr cambios duraderos.
Si luchas contra el sobrepeso o la obesidad, consulta con profesionales especializados que diseñen un plan multidisciplinar adaptado a tus necesidades. El éxito está más cerca de lo que imaginas.