
Las placas en la garganta son depósitos blanquecinos o amarillentos que aparecen cuando sufres amigdalitis o faringitis estreptocócica. Estas molestias suelen venir acompañadas de dolor al tragar, inflamación de ganglios, fiebre, dolor de cabeza y náuseas.
Lo más importante es que descanses adecuadamente y bebas mucho líquido para ayudar a tu cuerpo a recuperarse. Sin estos dos pasos fundamentales, la infección se prolongará innecesariamente.
Aun así, los primeros días las placas serán muy incómodas, así que necesitas remedios caseros que alivien el dolor mientras tu cuerpo lucha contra la infección.

El ajo tiene propiedades antimicrobianas que ayudan a aliviar el dolor de garganta. Prepáralo siguiendo estos pasos:
Envuelve un trapo limpio con agua caliente o coloca una almohadilla térmica alrededor de tu garganta durante 15-20 minutos. Aunque no eliminará las placas, te proporcionará un gran alivio del dolor desde el exterior.
En la farmacia encontrarás productos complementarios como caramelos, sprays o aerosoles específicos para la garganta que pueden reducir las molestias mientras te recuperas.
Recuerda que estos remedios alivian los síntomas pero no eliminan las placas de pus por sí solos. Si después de 3 o 4 días no ves mejoría, es imprescindible que consultes con tu médico para que evalúe si necesitas un tratamiento con antibióticos.