Aceite de abésoda | El aceite de los faraones

El aceite de abésoda, más conocido como “el aceite de los faraones” o “aceite del falso comino negro”, es en realidad aceite de Nigella sativa, es una especie de planta herbácea perteneciente a la familia de las Ranuculaceae.  En sus tiempos, fue utilizado en muchos países para trata ciertas enfermedades y se dice que fue  utilizado por la mismísima Cleopatra por sus cualidades para la salud y  belleza.  

Su uso puede ser cosmético como terapéutico  pero también de forma ingerida aunque aquí, nos centraremos únicamente en su uso tópico ya que y  en cualquier caso, de forma ingerida debe ser controlado siempre por un profesional médico y en ningún caso éste portal recomienda el uso ingerido de ciertos aceites.

Por lo que únicamente, nos centraremos en su uso probado y certificado.



Propiedades  del aceite de los faraones


El aceite de abésoda contiene más de cien compuestos químicos diferentes.

Entre ellos encontramos: ácidos grasos poliinsaturados,  omega 3 y 6, ácido linoleico, ácido oleico, calcio, potasio, hierro, zinc, magnesio, selenio, niacina, vitamina A, vitamina B, vitamina B2 y vitamina C.


Propiedades cosméticas


Trata problemas de acné

Purifica la piel

Impide la proliferación de espinillas y hongos

Elimina y evita forúnculos

Minimiza signos del envejecimiento

Corrige y unifica el tono de la piel

Protege la piel sensible

Ideal para tratar problemas dermatológicos como la psoriasis o rosácea

Calma los eccemas

Reduce la rojez

Tonifica y suaviza el cuero cabelludo

Fortalece las fibras capilares

Reduce significativamente la caída del cabello

Promueve y estimula el crecimiento capilar

Propiedades terapéuticas


Trata la inflamación de las articulaciones

Relaja las contracturas musculares

Reuma, artritis, fibromialgia

Ayuda a eliminar parásitos intestinales

Quemaduras

Gran aliado para reducir y tratar procesos alérgicos

Vasoregulador

Reduce el colesterol

Ayuda a regular la glucosa

Infecciones cutáneas

Hongos

Calma los cólicos del bebé

Calma el dolor de piernas cansadas

IMPORTANTE: en algunos países como India, se utiliza para provocar contracciones uterinas tras el parto para estimular la producción de leche materna, por lo que no debería utilizarse en caso de embarazo.


¿ Cómo podemos utilizar el aceite de abésoda?

Nos vamos a ceñir a su uso tópico, por lo tanto, para tratar según que problemas de salud y tomarlo de forma ingerido, consulta con tu médico.



Cuidado de la piel


Puedes usar el aceite de forma directa o usarlo en cremas, desmaquillantes, bálsamos, etc…

Particularmente lo uso en los tratamientos de microneedleing y también  para realizar masajes faciales con el roller face y la gua sha  ya que deja la piel profundamente hidratada y protegida. Además, sus principios activos actuarán en profundidad.




Contracturas, reuma, artritis, fibromialgia, piernas cansadas


Para masajes descontracturantes, mezcla a partes iguales aceite de abésoda y un aceite vegetal de rápida absorción como puede ser el de pepita de uva. Masajea profundamente para generar calor en la zona y de esa forma, actuará con mayor rapidez.

Para piernas cansadas, aplica directamente el aceite de abésoda sobre las piernas y masajea con energía durante unos minutos.

Para dolores musculares fuertes, aplica el aceite , masajea y aplica calor seco encima (manta eléctrica, saco caliente o bolsa de gel caliente)



Hongos


Aplica sobre la zona previamente limpia el aceite de abésoda y deja que absorba.



Quemaduras y/o heridas


Puedes aplicar directamente el aceite de abésoda sobre la zona previamente limpia.



Cabello


Para exfoliaciones capilares: mezcla en un recipiente 1  cucharada (sopera) de aceite de abésoda , 1 de champú y 2 de azúcar. Mezcla hasta formar una pasta y aplica en todo el cuero cabelludo previamente bien mojado. Con un cepillo de masaje capilar de silicona masajea suavemente generando pequeños círculos por toda la cabeza.

Tómate tu tiempo y dedícale al menos 5 minutos para obtener resultados óptimos. Elimina la caspa, frena la caída y estimula el crecimiento. Realiza al menos 1 vez a la semana.




Tratamiento de acné y/o forúnculos


Caliente una olla con agua caliente y añade 1 cucharada sopera de aceite de abésoda. Realiza un baño de vapor colocándote afrente a la olla y cubriéndote con una toalla sobre la cabeza. Debes estar aproximadamente 15 minutos ya que es el tiempo que precisa la piel para que los poros se abran. El vapor con las micropartículas del aceite penetrarán en su interior y actuarán los activos del mismo. Se recomienda que bebas agua fresca cada 5 minutos en los baños de vapor.

Nota: si eres asmático o sientes que en el baño de vapor te produce dificultad respiratoria, interrumpe el procedimiento inmediatamente.


¿Dónde comprar el aceite de abésoda?

Hoy en día podemos encontrar éste aceite en muchas páginas online. También podrías encontrarlo en alguna herboristería que otra aunque, es bastante improbable a no ser que lo pidas por encargo, la mayoría tienen esa posibilidad.

Ahora bien, los precios pueden ser absolutamente disparatados…¡pero estás de suerte! porque en ChiariShop disponemos de aceite de abésoda a un precio increíble.