Hoy estoy aquí para hablarte de un tema un poco controvertido. ¿Qué pasa con los lácteos? ¿Son buenos, son malos? ¿Cuál es la verdad? Porque hay gente que dice que son un alimento perfecto, casi el mejor que podríamos tomar y para otros es un veneno del que tenemos que huir. Así que seguro que tienes la cabeza hecha un auténtico lío.
Empecemos por el principio. ¿Qué son los lácteos?
¿Qué son los lácteos?
No lo tomes, no son necesarios.
El valor nutricional de la leche
La leche es uno de los alimentos más completos que existe.
Está compuesto en su mayor parte por agua. Pero además es rica en minerales como el calcio, el magnesio, el zinc, vitaminas de tipo b2, a, d, e y k y también es una buena fuente de hidratos de carbono y de proteínas. De hecho, la leche es, junto con el huevo, el alimento con proteínas de mejor calidad.
Valor nutricional por 100 gramos
Calorías: 42
La leche y el riesgo cardiovascular
Seguro que alguna vez has escuchado que los lácteos son los responsables de muchos problemas cardiovasculares. Pero… ¿Sabes una cosa?
Sí es cierto que los lácteos son una fuente importante de ácidos grasos saturados. Eso es verdad.
Pero las grasas saturadas presentes en los lácteos naturales sin azucarar ni edulcorar no influyen, o incluso pueden mejorar el riesgo cardiovascular.
¿Los lácteos engordan?
Otra cosa que se les achaca es que engordan mucho. Pero tampoco hay nada de verdad en eso.
Lo cierto es que los lácteos nos pueden ayudar a mejorar nuestra composición corporal ya que provocan saciedad y se acaba consumiendo poca cantidad.
Y además recuerda, es un alimento muy completo, lleno de nutrientes y con proteínas de muy buena calidad.
Así que si el objetivo es perder peso los puedes incluir en tu dieta.
Los lácteos y falta de calcio
Una de las cosas que preocupa a la gente que no toma lácteos es si van a tener falta de calcio. Y si eso les va a acabar provocando, entre otras cosas, problemas óseos.
Si no tomas lácteos no tienes porque preocuparte.
¿Cuánto calcio necesitas al día y cómo lo puedes conseguir?
Las necesidades diarias de calcio de un adulto oscilan entre los 1000 y los 1300 mg de calcio.
Hay varias formas de conseguirlo. Tenemos fuentes de origen animal y vegetal.
Fuentes de calcio de origen animal.
¿Dónde podemos encontrar grandes cantidades de calcio?
Fuentes de calcio de origen vegetal
Pero si no tomas alimentos de origen animal no te preocupes, también hay muchas fuentes de calcio de origen vegetal. Entre ellas podemos encontrar:
Estos son solo algunos ejemplos.
Pero tienes que tener en cuenta que hay que tener cuidado, porque hay ladrones del calcio. Los antinutrientes, ya te he hablado de ellos aquí.
Y ahora, llega el momento de hacernos otra pregunta importante. ¿Son todos los lácteos igual de buenos? ¿O quizá no? Veamos.
¿Todos los lácteos son igual de buenos? Recomendaciones para elegirlos.
Como te estarás imaginando no todos los lácteos son igual de buenos.
Los ingredientes de los lácteos
El queso tiene que tener como ingredientes leche, cuajo, sal y fermentos lácticos.
En el caso del yogurt, los ingredientes deben ser simplemente leche y fermentos lácticos.
Y la leche… La leche solo es leche. No tiene que llevar nada más.
Pues como ves, el tema de los lácteos en la dieta es mucho más sencillo de lo que parece. Si te gustan y te sientan bien tómalos y sino, no.