Sin duda, el acné, sus causas y tratamientos son aspectos de la piel que nos preocupan si las padecemos. Puede llegar incluso a afectar a nivel de nuestro bienestar psicológico. Por este motivo quería hacer este post que os ayude a aprender acerca del acné y poder comprender y aplicar medidas que nos puedan mejorar.
No olvides nunca que estas patologías de la piel deben ser valoradas por un dermatólog@ para ayudarte a recuperar una piel sana.
El acné es una enfermedad inflamatoria de la glándula pilosebácea (desde donde salen los pelos que recubren todo nuestro cuerpo excepto en las palmas de las manos y plantas de los pies). Cursa en brotes y generalmente afecta al rostro, escote y espalda.
En general afecta fundamentalmente a adolescentes por sus factores hormonales implicados pero, por este mismo motivo, podemos verlo también con frecuencia en la mujer adulta y embarazadas.
Podemos encontrar distintos tipos de lesiones: comedón cerrado, comedón abierto, pápula, pústula, nódulo, quiste y lesiones cicatriciales.
Las causas del acné son múltiples, por este motivo muchas veces se requiere un abordaje que llamamos “multidisciplinar”.
Entre las causas más importantes destacamos las hormonales, el uso de productos cosméticos inadecuados, el estrés/salud mental y la alimentación.
Los poros son los orificios a través de los cuales salen los folículos pilosos y donde las glándulas se abren a la piel.
Por lo tanto, son imprescindibles para nuestra piel y es IMPOSIBLE cerrarlos ni hacerlos desaparecer (¡menos mal!).

Lo más importante es realizar una correcta higiene. Es muy conocida la doble limpieza facial que es recomendable sobre todo por la noche, antes de aplicar nuestra última rutina del día.
Podemos añadir también una exfoliación suave una o dos veces por semana, así regularemos la producción de sebo y queratina que, al acumularse, aumentará el tamaño de nuestros poros.
Recuerda que uno de los aspectos más importantes en el cuidado de nuestra piel es que es única y debemos tratarla con mimo, exfoliar no significa ser abrasivo y alterar la función de barrera de nuestra piel que juega un papel defensivo esencial.
El ácido glicólico, un betahidroxiácido como el ácido salicílico, ácido azelaico e incluso, los retinoides, son muy utilizados.
IMPORTANTE: Limpiezas suaves evitando realizar fricciones bruscas.
Si tienes lesiones inflamatorias de acné no utilices cepillos de limpieza facial, a no ser que su cabezal esté indicado en estas situaciones.
No es otra cosa que la acumulación en nuestros poros de las células que van muriendo, sebo y contaminación mezclados con nuestra grasa que, al contacto con el exterior, se oxidan, se ensucian y presentan un aspecto oscuro (o negro, como llamamos habitualmente).
¡No!, al hacerlo existe el riesgo de provocar una lesión mayor en nuestra piel e incluso provocar una infección aunque esté localizada.
Si aún así decides hacerlo, hazlo por favor con un lavado previo de manos y de la zona. Si ves que no puedes extraerlo fácilmente no insistas porque seguro que la lesión que provocarás será más visible que el punto negro.
El punto más importante que debes saber es que el acné es una patología y como tal requiere un tratamiento específico que debe ser constante y a veces, como ya hemos explicado que su origen depende de muchos factores, será un tratamiento combinado de productos tópicos, fármacos orales y/o otras técnicas médicas.
Desconfía siempre de productos o información que asegure tratar el acné de una forma rápida y permanente.

Sí, durante el tratamiento del acné hay diferentes etapas que intento resumirte:
Primer mes: puede haber un empeoramiento con mayor número de lesiones inflamatorias e irritación. A veces se relaciona con el inicio del tratamiento con retinoides.
A los 3-4 meses: se evidencia una mejoría de las lesiones de acné y ya no aparecen nuevas. Quedan lesiones cicatriciales rojas y/o deprimidas como surcos.
Posteriormente: Mejoran las lesiones cicatriciales rojas y se puede valorar estado de la piel ya tratada.
Finalmente, si te han quedado “lesiones residuales” como cicatrices deprimidas, será tu dermatólog@ el que te indicará si en tu caso mejorarías con otros tratamientos como el láser de CO2 fraccionado.
NOTAS:
Cada piel es única y requiere unos cuidados personalizados, más aún en el caso de patologías concretas como dermatitis, acné, rosácea
Antes de establecer una rutina de cuidado dermatológico y/o estético se precisa una entrevista muy detallada con el paciente para poder decidir los productos o tratamientos más adecuados en su caso particular.
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