Las aftas bucales son unas ulceraciones que aparecen en los labios, carrillos, lengua, paladar o encías. Son realmente molestas y dolorosas que pueden dificultar el comer o el hablar, aunque son benignas y no presentan complicaciones clínicas relevantes. Veremos por qué se producen y cómo podemos tratarlas.
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Las aftas son lesiones que se producen en la mucosa bucal.
Aparecen como manchas rojas inflamadas las cuales se abren para adquirir un manto blanquecino y enrojecido alrededor.
No dejan heridas, excepto en casos graves de AOR (Aftosis oral recurrente).
La respuesta es NO.
El aspecto de las aftas y los herpes son similares, pero son procesos distintos.
Está causado por un virus y aparece habitualmente entre la mucosa del labio y la piel que los envuelve.
Cuando se dan por primera vez en niños pequeños suele ir acompañado de fiebre, malestar general e inflamación de ganglios.
No están causadas por virus
Solo provocan fiebre o malestar cuando estas se infectan.
Los factores desencadenantes de las aftas pueden ser muchos:
Las aftas bucales se consideran agudas si duran menos de seis semanas o crónicas si se prolongan en el tiempo.
Si es tu caso, acude al médico para que te hagan un estudio sobre ello.
No aparecen súbitamente si no que lo hacen de forma progresiva, entre 12 a 36 horas.
Al principio se puede sentir escozor, picor u hormigueo en la zona.
Aparece una mancha bien definida y enrojecida que pasa a inflamarse, incluso con apariencia de ampolla en algunos casos.
Luego se abre y se ulcera pasando a tener ese aspecto de manto blanquecino o amarillento.
Con el paso de los días, se seca y desaparece.
La evolución varía en función de la persona, entre 7/14 días.
Podemos encontrar productos para aliviar la inflamación, dolor y acelerar su curación. Es el caso de las pastillas que contienen ácido hialurónico que se disuelven en la boca y crean una película protectora que protege la mucosa de la cavidad oral.
Pero hoy nos centraremos en remedios naturales que son igual de efectivos:

Se trata sin duda de la piedra de alumbre. Ten en cuenta que debe de ser 100% natural no sintética.
Sus propiedades son:
Actualmente, podemos encontrar en cualquier supermercado pero ¡ojo!, que indique natural no significa que no sea sintética.
No te guíes por las portadas de producto y LEE LA ETIQUETA:
La piedra de alumbre la podemos comprar en diferentes formatos:
No me voy a enrollar en este apartado porque ya hablamos de ello hace mucho, si te interesa saber más consulta el artículo Piedra de alumbre y sus múltiples usos.
Este tratamiento también es válido para tratar los síntomas de los herpes.
Haz una disolución de 200 ml agua con dos cucharadas de polvo de alumbre. Remueve hasta que se deshaga y haz enjuagues aguantando el líquido en la boca al menos 1 minuto por cada sorbo de enjuague. Si aguantas más tiempo, mucho mejor, antes curará.
Realiza este procedimiento al menos 3 veces al día (tras cada comida) con los dientes previamente limpios.
Moja la zona de la herida y aplica el polvo sobre ella. No lo retires.
Realiza este procedimiento 3/4 veces al día.