Ajenjo, sus propiedades y cómo utlizarlo

La planta del ajenjo es rica en aceites esenciales, entre los que se encuentra tuyona y tuyol, que poseen propiedades carminativas, facilitadoras de la digestión, antihelmínticas, antibióticas y emenagogas. Si bien hay que advertir que la tuyona, en dosis elevadas, provoca convulsiones, por lo que se desaconseja su uso de forma continua ya que se pueden producir trastornos nerviosos, gástricos y hepáticos; por tanto, no se recomienda el empleo de la esencia.

ajenjo


El ajenjo se utiliza principalmente como antiespasmódico ginecológico; por ello está contraindicado en mujeres embarazadas.

También encontramos en el ajenjo principios amargos como absintina, taninos y sales de potasio, responsables de su popular uso como aperitivo, siendo muy curioso su empleo en la fabricación del vermut, nombre que deriva de su designación en idioma alemán.

Además el ajenjo presenta propiedades coleréticas, por lo que se emplea en disquinesias biliares.

Infusión. Se prepara con siete gramos de la sumidad florida de la planta, sobre un litro de agua ya hervida, dejándolo en contacto durante quince minutos. De esta preparación se puede tomar un máximo de dos vasos al día como aperitivo.

Polvo. La dosis máxima es de tres gramos al día, empleándose como aperitivo o antitérmico. En mayor cantidad, hasta un total de 8 gramos al día, se puede emplear como vermífugo contra los oxiuros.

Tintura. Se pueden añadir 15 gotas a una infusión de menta o anís, para tomar tres veces al día fuera de las comidas.



Publicaciones relacionadas