Te pica, te arde, te salen manchitas rojas o incluso ampollas. Son las tres de la tarde, estás en el trabajo y no puedes dejar de rascarte la muñeca. Probablemente sea una reacción alérgica cutánea, y créeme, no estás solo: más de un tercio de la población sufre este tipo de problemas en algún momento de su vida.
Lo importante es saber que no todas las irritaciones de la piel son iguales, y menos aún requieren el mismo tratamiento. Identificar qué está provocando esa reacción es el primer paso para dejar de sufrir. A veces es el detergente, otras el níquel del reloj, y a menudo algo que comes. La buena noticia es que la mayoría de casos se resuelve fácilmente una vez sabes qué evitar.
Aquí vamos a desglosar qué pasa en tu piel cuando tiene una reacción alérgica, cómo distinguir los tipos más comunes y qué puedes hacer para que desaparezcan. También veremos cuándo es el momento de llamar al dermatólogo sin dudarlo.
Un recorrido detallado por los tipos principales de reacciones alérgicas cutáneas, cómo se producen y por qué tu piel reacciona de forma tan exagerada ante ciertos estímulos.

A veces lo que parece una alergia es en realidad una infección fúngica. Aquí te mostramos cómo diferenciarlas y qué síntomas te pueden dar la pista de que se trata de una micosis.

Como ves, tu piel merece que la escuches cuando te envía señales de alerta. Con un poco de atención y los conocimientos adecuados, lograrás identificar qué le está molestando y podrás despedirte de esa picazón y esos enrojecimientos que te tienen de mal humor. No dejes que un problema de piel controle tu día a día.