Alimentación en el deporte: antes, durante y después del ejercicio
Hola nutriamigos hoy les hablaré de un tema muy interesante, regularmente antes o después de realizar ejercicio tenemos demasiadas dudas sobre qué alimentos debemos consumir y en qué cantidad para alcanzar nuestros objetivos ya sea para bajar nuestro porcentaje de grasa corporal, para aumentar masa muscular o para mejorar nuestro rendimiento físico.
El principal punto que deben de saber es que para poder tener un entrenamiento de calidad debemos tener la suficiente energía y estar bien hidratados para poder llevar a cabo el ejercicio de acuerdo a la rutina establecida sin provocar síntomas de agotamiento rápido, hipoglucemias o degradación de proteínas como fuente de energía, esto lo lograremos con una buena planificación en nuestra alimentación con ayuda de un nutricionista.
- intensidad y tipo de ejercicio
- duración del entrenamiento
Asegúrate que antes de entrenar tengas la suficiente reserva de glucógeno muscular para evitar la fatiga rápidamente y ¿cómo puedes conseguir esto? para esto debes de consumir hidratos de carbono o si te estas preparando para una competencia debes de realizar una carga de hidratos de carbono o supercompensación como medida de preparación para el ejercicio prolongado con duración de 60 a 90 minutos, ya que se ha comprobado que el hígado tanto como el musculo pueden acumular niveles de glucógeno por arriba de las cifras normales.
Seguramente te preguntarás ¿qué son los hidratos de carbono o azúcares? son grupo de sustancias que aportan la principal fuente de energía al organismo, suelen aportar entre el 50 y 65% del total de la energía que consumimos, estos se clasifican en polisacáridos como el almidón y el glucógeno, disacáridos como lactosa, maltosa, sacarosa y los monosacáridos como la glucosa, fructosa y galactosa e incluye a la fibra dietaria.

Las principales fuentes de carbohidratos en la dieta son: los cereales como el arroz, trigo, maíz, avena, centeno, cebada, mijo y sus derivados (como el pan, tortilla, masa de maíz, pastas para sopa, cereales de caja, etc.); los tubérculos (papa, yuca, camote), las leguminosas (frijoles, lentejas, garbanzos, alubias, chícharos secos y soya), las frutas y las verduras (sacarosa), la leche, el yogur y el queso aportan carbohidratos por la lactosa que contienen, azúcar, miel de abeja, de maíz y maple, moscabado, el piloncillo y otros jarabes, así como la remolacha (betabel) .
Por lo tanto, les recomiendo que consuman carbohidratos de una a cuatro horas antes de entrenar para mantener las reservas de glucógeno muscular, los alimentos ideales son los polisacáridos y disacáridos que son de lenta absorción como la avena, pastas, cereales de caja, camote, papa, entre otros.
Si te estas preparando para una competencia con duración mayor a 90 minutos (deportes de equipo o raqueta, triatlón, etc.) debes de realizar una carga de carbohidratos la cual se entiende como las medidas ya establecidas que tienen como objetivo supercompensar o maximizar las reservas musculares de glucógeno al combinar una disminución del ejercicio físico con el consumo de grandes cantidades de hidratos de carbono antes de la competencia. Pero si las actividades que realizas tienen una duración menor de este tiempo (como clavados, gimnasia, taekwondo, box) ¡no te preocupes! no es necesario llevar a cabo la carga de hidratos de carbono, dado que una buena estrategia en el consumo habitual de hidratos de carbono es suficiente para mantener los niveles adecuados de glucógeno para este tiempo
En la siguiente tabla se explican los puntos que tú nutriologo debe considerar si necesitas realizar una carga de hidratos de carbono:
Tabla 1. Puntos a considerar para realizar una carga de hidratos de carbono
Es necesario si:
- La actividad física no es de resistencia y las reservas normales de glucógeno son suficientes para soportar la competencia.
Consumo de alimentos antes del ejercicio (1 a 4 horas antes)
Los objetivos de consumir alimentos antes del entrenamiento o competencia son:
Se recomienda que la comida antes del entrenamiento sea en cantidades pequeñas de fácil digestión, rica en hidratos de carbono (1 a 4 g/kg de peso corporal) de bajo a moderado índice glucémico (IG), moderada en proteínas, baja en grasa y fibra, facilitando su rápida digestión.
Por ejemplo 4 horas antes del ejercicio puedes consumir:
Una hora antes del ejercicio puedes consumir alimentos con un IG medio ya que disminuyen el riesgo de hipoglucemias como:
2. Alimentación durante el ejercicio
No debes agotar tus reservas de energía, esto es muy importante para poder concluir tu entrenamiento mayor de 2 h sin llegar a la fatiga antes o potenciar tu rendimiento durante una competencia de larga duración mayor a 90 minutos. El objetivo nutricional a considerar es seguir abasteciendo las reservas de glucógeno y además mantener altas las reservas de glucógeno hepáticas.
Lo que más recomiendo es el consumo de alimentos líquidos con IG alto como:
Pero también puedes consumir yogurt, avena, arroz con leche descremada, alimentos blandos como sémola, puré de patata o papillas de maíz o arroz.
Las bebidas, geles, gomitas y barritas deportivas que utilizan los deportistas se consideran de gran utilidad debido a la composición de hidratos de carbono (glucosa, sacarosa, fructosa y maltodextrina) facilita su absorción, transporte y oxidación durante el ejercicio las cuales son perfectas para mantener las reservas de glucógeno.
Durante una competencia una suministración de 40 a 75g de hidratos de carbono por hora provee al organismo 1g de hidratos de carbono por minuto mejorando el rendimiento físico.
Te recomiendo consumir una bebida deportiva (de 500 a 1000 ml) que contenga de 6 a 8% de hidratos de carbono, la cual es suficiente para cubrir los requerimientos que necesitas por hora de ejercicio ya que aporta entre 30 a 60 g de hidratos de carbono y consumir alimentos líquidos para evitar malestares gastrointestinales.
3.Alimentación al finalizar el ejercicio
Los objetivos que se desean alcanzar son:
Yo siempre les recomiendo a mis pacientes que el momento ideal para consumir alimentos ricos en hidratos de carbono de alto o moderado índice glucémico (como barritas energéticas, patatas o camotes, purés de frutas, arroz blanco, pan blanco, avena, entre otros) es inmediatamente después de la competencia o entrenamiento para abastecer las reservas de glucógeno muscular y hepático, aunque también se recomienda que se consuman estos alimentos en un lapso de 15 a 20 minutos después del ejercicio finalizado (1.0 a 1.5 g de hidratos de carbono/kg de peso corporal).
Dato importante: los requerimientos de la ingesta diaria de hidratos de carbono debe de ser menor para atletas recreativos que llevan a cabo actividad física de 4 a 10h /semana y más altas para aquellos cuyo entrenamiento es continuo, de múltiples sesiones y demandante (12 a 20h/semana).
1. Vitaminas y minerales
Las vitaminas y minerales son indispensables para el buen funcionamiento del cuerpo humano, pues son indispensables para los procesos químicos y metabólicos del mismo.
Para el deportista adquieren mayor relevancia las vitaminas del grupo B que participan en la glucólisis, ciclo de krebs, etc., para producir energía durante el ejercicio, las cuales son:
Las sustancias antioxidativas protegen del estrés oxidativo aumentado por el mayor consumo de oxigeno en el ejercicio:
Estas vitaminas y sustancias oxidativas las encontraremos en las verduras, frutas y semillas principalmente.
Minerales como el hierro son indispensables para cubrir las perdidas hemolíticas. La ingesta de calcio (componente principal de los huesos) y de la vitamina D, favorecen un adecuado mantenimiento óseo, vital para evitar fracturas y lesiones asociadas.
2. Lípidos o Grasas
A menudo satanizamos las grasas, teniendo la creencia que todas son malas para nuestro organismo, pero tenemos que saber que existen grasas buenas y grasas malas.
Las grasas malas son el colesterol y la grasa saturada y su consumo elevado provoca obesidad, hipercolesterolemia, aterosclerosis, entre otras. Las encontramos en las carnes con grasa, piel, vísceras, maríscos, quesos grasos (manchego, doble crema, oaxaca, etc.), leche entera, manteca, entre otros.
En cambio, las grasas buenas (son ricas en omega 3 y 6) y ayudan a nuestro corazón a estar saludable, las encontramos en:
Así que ha consumir grasas buenas! obvio con moderación, estas deben aportar entre el 25 y 30% de nuestra dieta al día. Si eres deportistas debes de consumir las que son ricas en omega 3 y 6 porque mejora la captación de oxígeno y nutrientes en el músculo esquelético, reduciendo la inflamación causada por la fatiga muscular y estimulando el metabolismo aeróbico.
3. Proteínas
Las proteínas son las responsables del crecimiento de los tejidos y de la producción, el desarrollo y la reparación de las células de nuestro organismo. Las proteínas que debemos consumir son las de alto valor biológico (leucina, isoleucina y valina) las podemos encontrar en:
- El huevo
- Las carnes magras
- Pescado
- Leche
Los requerimientos son de 1.2g a 1.8g /kg de peso/día, un consumo mas elevado de estas cifras puede repercutir en tu salud.
A continuación se muestra un ejemplo de menú planificado para la fase de entrenamiento de un deportista de fuerza, recopilando todas las directrices y recomendaciones de este artículo.
Menú básico para un deportista de fuerza y fuerza-resistencia

Fuente: Martínez Sanz, et al. Necesidades nutricionales y planificación dietética en deportes de fuerza.