
En cuanto a métodos anticonceptivos hormonales se refiere, el primero en aparecer fue el DIU, aunque fue la píldora, en plenos años 60, la que revolucionó el mundo.
Desde entonces, no se ha dejado de investigar, apareciendo nuevas formas de prevenir el embarazo, que han diversificado el mercado.
Las principales ventajas, explica la experta, son "la comodidad de uso, al ser su utilización mensual, la confidencialidad y que controla el ciclo menstrual, ya que los sangrados irregulares que se producen durante su utilización son menores". La menor posibilidad de olvido, es lo que ha hecho que muchas mujeres se decidan a emplearlo para protegerse de un posible embarazo no deseado.
Otros factores favorables son que, al no ser de uso oral, evitamos que se pierda eficacia en caso de producirse vómitos o diarreas esporádicas y que las dosis hormonales son menores que las de muchas píldoras, lo que reduce considerablemente algunos efectos secundarios.


Su uso es tan sencillo como contar tres semanas desde su introducción y, tras este tiempo, retirarlo durante siete días, periodo en el que empezará el sangrado mensual, y durante el cuál también estarás protegida. No obstante, hay que tener en mente que en ningún caso previene el contagio de las enfermedades de transmisión sexual com el SIDA, ya que no es un método de barrera como el preservativo.
En cuanto al posible aumento de peso, uno de los aspectos que más suele preocupar a la mujer, la ginecóloga recuerda que "no se ha establecido una relación causal entre los anticonceptivos combinados y el peso, por lo tanto, es uno de tantos mitos que acompañan a estos métodos".
Con respecto a las contraindicaciones, Mª Ángeles Gómez comenta que, "aunque en principio, en una mujer sana no existen, en caso de padecer obesidad importante, historiales de hipertensión arterial, tromboembolismo o cualquier trastorno cardiovascular, su uso es totalmente inviable". A esto también añadir que no es compatible con mujeres fumadoras, y que habrá que revisar siempre su uso en caso de sufrir ciertas enfermedades, lo que revela la importancia de ser recetado por un especialista.