Podríamos decir que es una envoltura tridimensional de nuestro organismo que tiene la misión de hacer que nuestro cuerpo funcione como una sola unidad, protegerlo, absorber los impactos y amortiguar las presiones, así que si aprendemos a liberarla además de acabar con molestos dolores musculares conseguiremos un cuerpo bien equilibrado, con buena movilidad y simétrico.
La liberación miofascial es un técnica muy utilizada entre los fisioterapeutas, y aunque la técnica que yo te voy a enseñar no sustituye la visita a un profesional de la salud, sí que te va a ayudar a que tú en casa puedas conseguir los beneficios de esta técnica.
Pero.. ¿qué beneficios tiene la liberación miofascial?
-Mejora la postura corporal
-Consigue una mayor movilidad articular.
-Relaja los músculos hipertónicos (que han perdido la capacidad de relajarse).
-Elimina adherencias y contracturas.
-Favorece la eliminación de las toxinas que se quedan atrapadas entre las distintas capas fasciales además también mejora la circulación de todos los fluidos de nuestro cuerpo, por lo que es muy beneficiosa en caso de retención de líquidos, mala circulación sanguínea e incluso celulitis.
-Calma puntos gatillos, que son una especia de “nudos” que son especialmente sensibles cuando los tocamos y cuando los estimulamos nos causan un dolor intenso.
-Evita lesiones.
-Disminuye el estrés.
¿Cómo puedo hacer la liberación miofascial sin salir de casa?
Con esta rutina tan sencilla que te propongo puedes hacerlo sin salir de casa, sólo necesitas un rodillo de espuma sobre el que deslizarte, lo puedes encontrar en tiendas de deporte, grandes almacenes e incluso yo a veces lo he visto en súpermercados.