El plátano macho, una vez cocinado, se transforma en un alimento probiótico que mejora la microbiota intestinal (es rico en almidón resistente), digestivo. Es una fuente alternativa de hidratos de carbono, a la cuál mucha gente le da la bienvenida para aumentar sus opciones ante los cereales con gluten.
También es rico en potasio, magnesio, vitamina A vitamina B6.
Está indicado su consumo en casos de estreñimiento, rampas, gastritis, inflamación intestinal, hipertensión, diabetes, adelgazar disfrutando, endometriosis y ovarios poliquísticos.

Para 3 pizzas
3 plátanos macho verdes o poco maduros
3 cucharadas soperas de aceite de oliva o aceite de coco derretido
1/2 de cucharadita de sal marina
1 cucharadita de orégano
1 cucharadita de albahaca
1 cucharadita de bicarbonato sódico (opcional)
Cortamos los plátanos macho en trozos, y los ponemos a hervir durante unos 30 minutos, o hasta que veamos que están tiernos.

Encendemos el horno y lo ponemos a 170ºC
Tritura todos los ingredientes en una batidora potente.
Divide la masa en 3 partes, y moldéalas en forma de bola.

Coloca cada bola sobre un papel de hornear y extiendela con un rodillo. Para que no se te enganche moja la bola ligeramente con agua.

Hornear durante 20-30 minutos, dependiendo del grosor de nuestra pizza.

Untar la base con salsa de tomate y orégano.
Añadir los toppings que queramos: verduras salteadas (calabacín en rodajas, espárragos,…), hojas de rúcula, aceitunas, alcaparras…
A mi me gusta acompañarla de queso vegano, o si no tengo a mano le echo por encima levadura nutricional, unas gotas de limón y un chorrito de aceite por encima que me recuerda ese rico gusto a queso.

¡Que aproveche!
