Debido a las dietas que llevan muchas personas de los países industrializados la calidad de su flora bacteriana es bastante pésima. Muchas enfermedades son debidas al desequilibrio que presenta esta flora bacteriana. El consumo de probióticos, nos ayuda en la prevención y tratamiento de numerosas enfermedades.
La microbiota intestinal, también conocida como flora intestinal, está compuesta por poblaciones de microbios y bacterias que viven en nuestro intestino. Estas poblaciones están estrechamente relacionadas con la salud humana. En nuestra flora intestinal existen decenas de trillones de microorganismos. Sin embargo, no todos tenemos la misma microbiota intestinal. Solo compartimos un tercio de la misma, los dos tercios restantes son específicos de cada persona. Podríamos decir que cada intestino tiene una identidad distinta.

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Nuestra manera de alimentarnos y nuestros hábitos tienen mucho que ver con el estado de nuestra flora intestinal. Cuando no nos alimentamos de manera correcta y tenemos hábitos no saludables nuestra microbiota se debilita y podemos enfermar.
Las personas más jóvenes tienen floras intestinales menos complejas. Cuanto mayores nos hacemos más favorable es nuestro intestino para que colonicen nuevas especies de bacterias. La dieta define, en gran medida, qué bacterias poblarán nuestro intestino. Así mismo, algunos fármacos, como por ejemplo los antibióticos, eliminan ciertos grupos de bacterias.
Los contaminantes ambientales y el ejercicio físico en exceso son también factores que deterioran en gran medida nuestra microbiota.

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Dentro de los efectos más destacados de los probióticos se encuentran su gran eficacia para tratar patologías digestivas, sobre todo la diarrea. Son muchos los estudios que han comprobado que tomando probióticos procedentes de alimentos, o como suplementos, se puede prevenir la aparición de diarreas.

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Las bacterias y levaduras probióticas son muy importantes para mejorar la respuesta inmunológica al estimular la secreción de IgA y de las células T reguladoras.
Aunque hay pocos estudios todavía, algunos de ellos han podido comprobar que las bacterias probióticas podrían contribuir a detener el crecimiento de los tumores. Estos estudios solo se han realizado con animales, por lo que sería necesario investigar con humanos para confirmar al 100%,
Este tipo de infecciones, casi siempre, tienen su origen en los microorganismos que tenemos en el intestino. Se ha podido comprobar que administrar lactobacilos vía vaginal o vía oral es una gran ayuda para restablecer la flora vaginal y así aumentar la protección contra bacterias patógenas. De esta forma, se reduce, también, el riesgo de infecciones urinarias.
Gracias a algunas investigaciones, se ha descubierto que las personas obesas tienen una flora intestinal menos variada. Por este motivo, los procesos metabólicos son anormales. Esto hace pensar que los probióticos pueden ser eficaces a la hora de luchar contra la obesidad. Esto es debido a que inhiben la absorción de grasa, ya que se produce un aumento de la grasa excretada con las heces. También, aumentan la secreción de la hormona GLP-1 que tiene que ver con la sensación de saciedad
A modo de conclusión podemos decir que los probióticos son una estupenda ayuda para las personas que sufren problemas digestivos. De la misma manera, su consumo te ayudará a mejorar tu salud, a perder peso y a prevenir numerosos problemas de salud.
RECUERDA: la base para disfrutar de una buena salud está muchas veces en cambiar nuestros hábitos, tal y como propone el método Crear Salud. Necesitamos nutrirnos adecuadamente y activarnos haciendo cosas que aporten a nuestro bienestar integral.
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