
El calabacín tiene múltiples propiedades para el organismo que a menudo son desconocidas. ¡Descubramos cuáles son!
Seguramente hayáis comido alguna vez tortilla de calabacín o crema de calabacín, dos clásicos de la cocina española. ¿Os habéis parado a pensar alguna vez si es bueno para el cuerpo? Hoy veréis que sí lo es y seguro que os entrará ganas de preparar una riquísima receta con esta hortaliza.
Antes que nada hay que decir que es muy bajo en sodio, grasas y calorías. Así que aquellos que piensen en adelgazar o tengan que controlar la sal en su dieta pueden añadir este alimento en sus platos. Además, destaca por sus propiedades emolientes (suavizantes) sobre el aparato digestivo, debido a su contenido en mucílago.
En relación con su contenido vitamínico, me gustaría remarcar la presencia discreta de folatos y de vitamina C. También contiene vitaminas del grupo B como B1,B2 y B6, pero en menores cantidades. Ahora veréis porqué he querido destacar estos dos componentes en cuestión.
Los folatos intervienen en la producción de glóbulos rojos y blancos, en la síntesis del material genético y en la formación de anticuerpos del sistema inmunológico. (1)
La vitamina C tiene acción antioxidante, interviene en la formación de colágeno, huesos, dientes y glóbulos rojos, además de favorecer la absorción del hierro de los alimentos y aumentar la resistencia frente a las infecciones.
En otras palabras, ambos componentes nos ayudan a estar protegidos frente agentes externos porque aumentan nuestras defensas, y eso se traduce en “padecer menos resfriados” o infecciones, por ejemplo. A ver, no significa que si comemos calabacines no vayamos a coger infecciones o resfriados pero sí que puede ayudar a reducir el tiempo de curación (2). Aunque en el caso de la vitamina C se necesitaría tomar todos los días del año 4000 mg. Y a partir de 2000 mg al día puede dar diarrea, dolor abdominal, náuseas e incluso alterar el azúcar en sangre… Pero sí va bien para la piel, huesos, dientes y glóbulos rojos. Aún así, existen estudios que dicen que en según qué casos puede hacer que los resfriados duren menos, no en todas las personas. (3)
En cuanto a su contenido en minerales, el calabacín es una buena fuente de potasio, además de presentar pequeñas cantidades de magnesio, fósforo y hierro.
El potasio es un mineral necesario para la transmisión y generación del impulso nervioso y para la actividad muscular normal. Además, actúa en el equilibrio acuoso dentro y fuera de la célula. El magnesio juega un papel importante en la formación de huesos y dientes, se relaciona con el funcionamiento del intestino, nervios y músculos, mejora la inmunidad y posee un suave efecto laxante.
También es ligeramente diurético.
Composición:
Enfermedades en las que su uso puede hacerse recomendable:
Datos a tener en cuenta:
Contraindicaciones y Efectos secundarios:
Os dejo este vídeo de recteas de calabacín que a mi me encantan y que son muy fáciles de hacer. Si tenéis alguna receta para compartir no dudéis en compartirla.
Vitamin C and Infections. Harri Hemila. Department of Public Health, University of Helsinki, Helsinki FI-00014, Finland.