
del carajo espantoso. Y estos días en Madrid los grajos están volando tan bajo que creo que más de uno se ha arrastrado por el suelo.
Así que con tanto frío y tanta gente constipada en el transporte público, toca preparar el sistema inmunitario, y no precisamente con ese dichoso producto lácteo que no paran de anunciar en la tele.
¿Qué mejor que un caldo de huesos casero listo para tomar calentito cuando llegas a casa? Sigas o no la dieta paleo, esta receta te aportará múltiples beneficios, como se ha hartado de decirnos nuestra madre, nuestra abuela y el doctor Mercola.
Y así, me fui feliz a la carnicería después de arrasar las verduras en la frutería:
La experiencia me ha demostrado que tratar de llevar la contraria a un especialista en su campo es una pérdida de tiempo, y si un carnicero te dice que necesitas huesos de todo bicho que se mueva, incluida la pata de algo que no tienes muy claro qué es, y aunque tú solo querías ternera… lo mejor que puedes hacer es coger tu bolsa sin rechistar, e irte a casa a hacer tu caldo, que seguro que va a quedar delicioso.
Y sí,tengo que darle la razón: está riquísimo!
Ingredientes (para una crockpot de 6.5 litros)

NOTAS: Si no tienes crockpot todavía, sigue este post, pero si te animas a comprarte una, lee esta guía.
Preparación

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