Si has comenzado a leer este post, posiblemente se deba a que quieres pegar un cambio de timón a tu vida. O quizás simplemente hacer ciertos retoques. O hayas intentado cambiar hábitos que tienes instalados en tu día a día sin el éxito esperado. En definitiva quieres ser libre.
Sea por un motivo u otro, creo que estás en el sitio correcto.
Sthepen R.Covey en su libro “Los 7 hábitos de las personas altamente efectivas” dice:
Los hábitos tienen una enorme atracción gravitacional, más de lo que la mayoría de las personas comprenden o admiten. Para romper tendencias habituales profundamente enraizadas tales como la indecisión, la impaciencia, la crítica o el egoísmo, que violan los principios básicos de la eficacia humana, se necesita algo más que un poco de fuerza de voluntad y algunos cambios menores en nuestras vidas. El despegue exige un esfuerzo tremendo, pero en cuanto nos desprendemos de la atracción gravitacional, nuestra libertad adquiere una dimensión totalmente nueva.
Pues bien, en post de nuestra libertad y felicidad ¿Te parece que investiguemos un poquito más acerca de los hábitos?
Antes que nada me gustaría que echases un vistazo a este pequeño video ( 58 segundos).

Por el contrario, los malos hábitos tienen consecuencias negativas para nuestras vidas, siendo fuente de insatisfacciones y muchas veces de vicios. Algunos son muy dañinos y difíciles de eliminar. El máximo ejemplo puede ser ver mucha televisión, beber en exceso o fumar.
Lo ideal sería trabajar para crear hábitos positivos en nuestra vida dejando atrás los malos hábitos. Un ejemplo sería comenzar a leer un libro en vez de sentarnos a ver la televisión (Para ello ¡Qué mejor que hacer desaparecer el mando de la tv!)
Debes tener en cuenta que los malos hábitos siempre nacen del stress o del aburrimiento. Así que ya sabes que evitar.
¿Por qué es tan complicado modificar malos hábitos?
Dejar atrás un hábito conlleva muchísimo esfuerzo detrás. ¿Sabes que entre el 80 y el 90% de los propósitos que hacemos al comenzar el año se quedan en nada? ¡Qué barbaridad! ¿Verdad? Son las rutinas o conductas ya enraizadas en nuestro ADN las que nos torpedean y no nos permiten cambiar hábitos malos por otros más beneficiosos para nuestra vida.
Por ello hay que hacerlo desde nuestro interior siendo plenamente conscientes de lo que estamos haciendo.
Cambiar hábitos es un estado de conciencia
Tipos de hábitos
Podríamos decir que hay tantos hábitos como gotas de lluvia en el universo. Cada uno de los seres humanos que pueblan este planeta tiene sus propios hábitos, pero estos los podemos agrupar en las siguientes áreas:
¿Por qué fallamos eliminando conductas?
Quizás podría empezar diciéndote que no nos centramos en un único objetivo, sino que nos diversificamos en muchos. Queremos cambiarlo todo de una vez. ¿Te suena?
¿Qué responsabilidad tenemos sobre nuestros hábitos?
Pues como diría un gallego, depende. Muchos de ellos han sido adquiridos en nuestra infancia sin tener una idea formada de sus consecuencias. También influye el medio externo, es decir nuestra familia en un gran porcentaje de “culpabilidad”.
No obstante según transcurren nuestros años de vida, somos nosotros los que vamos adquiriendo el control sobre nuestras decisiones, y es ahí donde podemos influir en la transformación o eliminación de esos malos hábitos para la vida.
¿Cómo funcionan los hábitos? El modelo de las 3 R´s
Los hábitos surgen porque tenemos un cerebro perezoso pero inteligente. Este siempre está buscando una manera de economizar esfuerzos.
Si dejamos al cerebro que funcione solo, intentará transformar casi toda rutina en un hábito, porque los hábitos le permiten descansar más a menudo. Este instinto de ahorrar energía es una gran ventaja.
Un cerebro eficiente permite dejar de pensar a todas horas en las conductas básicas, como caminar y decidir qué vamos a comer, así que podemos dedicar nuestros esfuerzos mentales a otras labores de mayor calado.
Los hábitos nunca llegan a esfumarse de nuestra mente del todo. Quedan grabados como surcos en nuestro cerebro, lo cual es una gran ventaja. Sería terrible que después de cada periodo vacacional tuviéramos que aprender a manejar nuestro ordenador de nuevo. ¿No crees?
¿Cuál es el problema? Que el cerebro no diferencia entre los buenos y los malos hábitos. Si tienes uno malo, siempre estará agazapado, esperando la señal y la recompensa.
El patrón que sigue cualquier hábito, sea bueno o malo es el siguiente:
21 días para cambiar hábitos: ¿Mito o realidad?
Cómo modificar mis hábitos es algo que me ha llevado de cabeza durante los últimos años de mi vida.
En los años 50 un tal Maxwell Maltz fue el que indicó que se necesitaban 21 días para crear un hábito. Al parecer se quedó corto.
Según estudios de la European Journal of Social Psychoology tendríamos que estar 2 meses para que un cambio en nuestra conducta quede impreso en nuestra mente, es decir que lo que tenemos que aprender es a Cómo cambiar un hábito en 66 días.
La verdad que estás cifras son poco exactas pues depende de cada persona el tiempo que puede tomar el cambiar un hábito. Desde 18 a 254 días se habla en el citado estudio, por lo que si tenemos que apostar por algo debemos olvidarnos de los 21 días y mirar a cifras iguales o superiores a los 66 días.
es decir, no pienses que va a ser una cosa rápida, tendrás que sacar a flote toda tu fuerza de voluntad y tu iniciativa para romper ese mal hábito o para instaurarte uno nuevo.
La regla de oro para cambiar los hábitos
Comprender el mecanismo de funcionamiento de los hábitos es fundamental para manejarlos nosotros a ellos y no al revés.
Esta es la regla:
Si usamos la misma señal y proporcionamos la misma recompensa, podemos cambiar la rutina y cambiar el hábito. 
Por ejemplo en general un fumador no puede dejar de fumar a menos que encuentre un sustitutivo para utilizar cuando se activa su tremendo deseo de nicotina.
O si quieres dejar de ver la televisión y empezar a hacer deporte, tendrás que estar muy atento al momento en que sueles sentarte a ver la tv y conectarlo con el momento de pon
erte las zapatillas.
¿Cómo podemos comenzar nuevos hábitos?
Los hábitos están conectados a nuestra identidad. Por lo que si queremos introducir uno bueno en nuestra vida, lo primero que tenemos que hacer es convencernos y creernos que ese cambio es lo que necesitamos.Cuando quieres cambiar algo importante en tu vida, puede que necesites realizarte preguntas para cambiar tu forma de pensar, para encontrar nuevas ideas. Te dejo un post que te puede interesar: 101 preguntas para cambiar tu vida hoy mismo .
Tenemos que empezar a pensar como la persona en la que nos queremos convertir. Si queremos hacer deporte debemos empezar a pensar como deportistas, creyéndonoslo con fe, actuando como ellos actúan, alimentándonos como ellos lo hacen. Cuando queremos cambiar algo, quizás necesitemos realizarnos101 preguntas para cambiar tu vida hoy mismo
A partir de ahí lo que tenemos que hacer es arrinconar nuestros propios enemigos para que no escapen, es decir, si queremos hacer deporte tendremos que ser mucho más específicos, dado que hacer deporte puede ser un objetivo que se nos escape de las manos por falta de concreción.
Si decimos “voy a empezar a correr lunes, miércoles y viernes a las cuatro de la tarde durante quince minutos, en las próximas 3 semanas”, el objetivo se habrá convertido en uno mucho más concreto y alcanzable para ti.
Asimismo tenemos que dar pequeños pasos que nos permitan obtener pequeñas victorias que refuercen nuestra moral para seguir adelante.
S
Te quiero recordar que la fuerza de voluntad funciona como un músculo. Si lo utilizas todos los días posiblemente se canse, por lo que lo mejor es entrenarla para estar en forma. Tu motivación será la gasolina que la ayude a arrancar cuando este perezosa. De esa forma no te fallará cuando más la necesites.
Si añadimos pequeños porcentajes a la realización diaria de nuestro peregrinaje para cambiar hábitos conseguiremos grandes avances y nuestro bienestar por la ausencia de frustración será muy elevada.
Un 1% de mejora o modificación de un hábito diario supone muchísimo… calcula cuanto habrás avanzado en 1 mes o en 3 meses ¿Te parece poco?
Es fundamental que llevemos un calendario, donde podemos visualizar lo que hemos hecho y lo que nos queda por hacer… si el objetivo lo hemos descompuesto en diversos hitos, habremos ido anotando nuestros avances y el objetivo cada vez parecerá más pequeño. Si nos desviamos de nuestro objetivo, seremos capaces de volver a domar al hábito de una forma mucho más rápida y certera. Teniendo un calendario de nuestro recorrido en el cambiar hábitos lograremos que si nos saltamos el plan una vez, esto no vuelva a ocurrir.
Por ejemplo correr 9 kilómetros semanales a razón de 3 kilómetros máximo al día significa que tenemos que correr 3 días 3 kilómetros. Es trocear un objetivo más duro en otros más sencillos de alcanzar. Si un día no podemos correr, tenemos 4 días sobre los que actuar. ¡No hay excusa!
Los estudios indican que saltarte tu hábito una vez no es preocupante pues no tiene impacto en tus avances a largo plazo. Quítate presión de encima. ¡No somos perfectos! Si algún día te saltas tu hábito, puedes hacerte algunas preguntas:
¿Por qué lo he hecho?
¿Qué beneficio he obtenido?
¿Tengo que retocar mi plan de cambiar hábitos?
La importancia de ser paciente para modificar hábitos.
Todos podemos realizar grandes progresos si somos perseverantes y constantes. Piensa que los hábitos han creado surcos en tu cabeza de los cuales es complicado salir, para ello tenemos que preparar otros surcos con el nuevo hábito para poder circular por ellos con garantías cuando cambiemos de surco.
La paciencia lo es todo. En si mismo es otro hábito.Y no es fácil conseguirlo porque parte de la comprensión de que todo tiene su tiempo; no se pueden acelerar los procesos de la persona y la naturaleza porque si se intenta se puede generar tensión. Y es lo que menos necesitamos.
Para tener paciencia podemos definir que es la paciencia para ti, dónde necesitas que la paciencia esté presente o qué hace que pienses que no la tienes, qué emociones aparecen asociados a esta falta de paciencia.
Es esencial que especifiques tus tiempos para alcanzar tus objetivos, con el fin de evitar la frustración. De esta forma es posible reconocer las propias limitaciones para manejar el estrés y los imprevistos y conquistar la anhelada paciencia.
Los hábitos clave.
Este termino lo utilizó Charles Duhigg en su libro “El poder del hábito”. Lo qué indicó es que existen hábitos clave que desencadenan un torrente de otras acciones a partir de ellos.
Por ejemplo, si mejoras tus hábitos alimenticios, lo más probable es que mejore tu estado físico pues tendrás mejores digestiones que provocarán un sueño más reparador, una mayor frescura a lo largo del día, tu sonrisa aparecerá con mayor frecuencia, e incluso quizás empieces a realizar algún deporte al sentirte mejor.
Todos tenemos nuestros hábitos clave, lo que tienes que realizarte es la pregunta:
¿Cuáles son mis hábitos clave?
Trabajar sobre ellos es de una importancia vital para poder dar pasos de gigante en la transformación de tu vida. Con que consigamos detectar 1 o 2 y actuemos sobre ellos nos daremos cuenta que empiezan a encajar y ponerse en su sitio esas piezas del puzzle que es nuestra vida.
Cómo cambiar hábitos de vida
Aquí lo que se trata es de modificar malos hábitos, cambiar una conducta, crear una metodología que nos ayude a ser más libres y felices. Se trata de conectar esos hábitos que tenemos muy enraizados en nuestro transitar diario a través de conexiones para conseguir ir introduciendo los nuevos.
La manera más rápida de formar un nuevo hábito es apilarlo encima de un hábito actual. Esté último está fijado en nuestras conexiones cerebrales de manera muy poderosa, y arrastrará al hábito que incorporemos.
La forma sería la siguiente:
Antes/Después (Hábito actual), Lo que haré (Nuevo hábito)
E.j.- Después de ducharme por la mañana, meditaré durante 10 minutos.
E.j.- Antes de ducharme por la mañana, haré 30 flexiones. 😳
¿Cómo eliminar los malos hábitos?
Los malos hábitos son un veneno que aparece en tu vida y que acaba eliminando de tu horizonte la consecución de objetivos. Van minando poco a poco tu moral, y consiguen dejarte sin energía para vivir la vida que te mereces. Darnos cuenta de la existencia de hábitos malos y analizar la causa de esos malos hábitos es crucial para el desarrollo de nuestra misión: acabar con los malos hábitos. Y pos supuesto sustituirlo por otros buenos para tu vida.
Todos aparecen por una buena causa, obtenemos un beneficio por ello, sea físico, emocional o mental. Están en nuestra existencia por algún motivo que tenemos que desentrañar para así poder cambiar hábitos malos por otros buenos para nosotros. No los eliminaremos, sino que los sustituiremos por otros. Cambiaremos un beneficio por otro. Un mal hábito por un buen hábito.
¿Cómo sustituiremos unos hábitos por otros? ¿Cómo dejar los malos hábitos?
¿Cuando aparece ese hábito que quieres erradicar? ¿Cuantas veces al día? ¿En que situaciones? ¿Cómo te transforma? ¿Cuál es el recordatorio que dispara el hábito?¿Cómo te sientes?
Por poner un ejemplo: ¿Qué harás cuando quieras comer entre horas? ¿Qué harás cuando tengas ganas de ponerte a ver la televisión?Por ejemplo en este último hábito, después de saber cual es la causa de tener ganas de encender la televisión, podemos sustituirlo por ir a dar un paseo (solo o acompañado) o si no hace el día adecuado ponernos a leer un libro.
Por último recuerda que no va a ser fácil, pero que si te lo propones, con tesón y paciencia acabarás siendo un especialista en cambiar hábitos.
Mejores libros acerca de los hábitos
¡Espero que hayas disfrutado con esta guía acerca de cambiar hábitos! La hemos realizado con mucho cariño, para ti.
Si es así nos encantaría que nos dejases un comentario. ¡Nos encanta contactar de esta forma con vosotros! 😊
.