¿Como influye el tratamiento del cáncer en la alimentación?
Varios estudios epidemiológicos analizan los beneficios de una dieta equilibrada en la incidencia de cáncer, y destacan que el consumo de alimentos de origen vegetal , la disminución de la ingesta de carnes y alimentos ricos en grasas, así como la práctica de ejercicio físico, son factores importantes a la hora de reducir el riesgo de aparición de tumores malignos.
El cáncer modifica el proceso natural de la alimentación 
Generalmente, el acto de comer y alimentarse puede considerarse como un placer; sin embargo, aquellas personas que reciben tratamiento contra el cáncer, pueden tener modificaciones en la percepción del sabor, sufrir náuseas y vómitos, etc., o que convierte este acto placentero en una acción desagradable.
Las células tumorales no son normales, estas crecen continuamente, sin control y de una forma más rápida. Los tratamientos contra el cáncer actúan sobre la enfermedad, intentando destruir las células perjudiciales; sin embargo, muchas células sanas mueren en el mismo intento, como las de la médula ósea, las del pelo y las de la boca, esófago, estómago e intestinos . Todo este proceso crea efectos secundarios que pueden afectar a la alimentación y la nutrición.
Con el fin de evitar la desnutrición que conlleva no ingerir la cantidad de alimentos necesarios para el organismo, es importante una dieta equilibrada que aporte todos los nutrientes que el cuerpo necesita. La dieta en pacientes con cáncer casi siempre ha de ser más alta en proteínas:
¿Que nutrientes son imprescindibles si se padece cáncer?

A pesar de todas estas recomendaciones, hay que tener en cuenta que sufrir una enfermedad cancerígena es un proceso complicado. En este sentido, es importante que el paciente coma lo que se desee y en el momento que lo necesite
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